Preparar el futuro, antes de que nos dé alcance

Cada mañana nuevas noticias sobre la extrema dureza de la situación económica alientan la intranquilidad y la desesperanza de los ciudadanos. Lógico, cuando los cambios en curso incrementan su inseguridad y empeoraran sus condiciones de vida y de desarrollo social. La cultura, que hasta hace apenas un año era una actividad asumida en buena medida por el estado, está siendo lanzada a la intemperie sin periodo de aclimatación previo.

Las gentes de la cultura susurran, cuando lo que deberíamos hacer es gritar. Y, sobre todo, trabajar en nuevas direcciones, más autónomas, que permitan la subsistencia del talento creativo y de las empresas que se dedican a ello. A partir de ahora serán las propias fuerzas de cada organización cultural las que garanticen su supervivencia en el medio y largo plazo. La innovación, la búsqueda de nuevos espacios de negocio basados en las propias fortalezas, el establecimiento de modelos de relación con los públicos sin intermediarios, y, sin duda, la reconversión como sector, son tareas urgentes, inmediatas. La reconversión, malhadada palabreja, que tal vez tenga el aspecto positivo de romper con la larga adolescencia/dependencia en la que una parte del sector ha/hemos vivido desde hace años. Hagámosla nosotros, siempre será mejor.

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Archivado bajo Políticas culturales

0 respuestas a Preparar el futuro, antes de que nos dé alcance

  1. José María Torrijos

    Más razón que un santo, Robert

  2. Pingback: Cultura y Coca-Cola: ¿Un extraño kalimotxo? « el blog cultural de robert muro

  3. Pingback: Yllana, cultura y páginas “salmón” « el blog cultural de robert muro

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