Invertir en innovación en Cultura

La innovación aplicada a la cultura es un extraordinariamente complejo tema que requiere mucho más espacio que el que permite un blog. Sin embargo, me siento tentado a abordar esta cuestión, siquiera superficialmente. Así que, como me reconozco de carne y cerebro débiles, caigo pues en la tentación.

La innovación no es tener buenas ideas; eso es creatividad, muy necesaria por cierto para innovar. Innovar es emplear los conocimientos a nuestro alcance, para mejorar “creativamente” la competitividad de las organizaciones culturales, sus procesos –creativos, de producción y de gestión- su comunicación, su relación con sus públicos, sus productos, sus servicios…. La innovación busca y tiene como resultado el incremento de valor, ya económico, ya artístico, ya organizacional… Y se acompaña siempre de beneficios para la sociedad y valores añadidos y diferenciales para nuestros clientes.

Las organizaciones culturales tienen en la búsqueda de la innovación un extenso campo de oportunidades para su desarrollo y su crecimiento en tiempos de cambios como los que vivimos. La innovación comienza cuando las organizaciones buscan y se plantean problemas, analizan sus clientes, su funcionamiento, sus procesos, buscando en ellos elementos que pueden mejorar, cambios que pueden introducir y que, si son acertados, traerán como consecuencia mayor rendimiento y competitividad y un posicionamiento mejor en el conjunto del sector. Por lo tanto, la innovación implica la exploración de territorios menos conocidos, lo cual acarrea riesgo. Podríamos decir que quienes innovan invierten en riesgo, pero sabiendo que el riesgo diferencia, que posibilita el éxito estratégico, mientras que la seguridad de lo conocido –la no innovación-, solamente hace frente al presente.

Creatividad e innovación –que no surgen a golpe de originalidad o de suerte- requieren recursos humanos, económicos y tiempo. Exige formación y cualificación que permita avanzar en la profesionalización. La innovación debe estar presente en el perfil formativo de los profesionales de la gestión cultural.

(no os olvidéis de suscribiros al blog, es muy fácil, sólo tenéis que escribir vuestro mail donde pone “suscríbete”, en la columna de la derecha y estaréis al tanto de cada nuevo post)

4 Comments

Filed under Gestión cultural

4 Responses to Invertir en innovación en Cultura

  1. francisco

    muy bien explicado la diferencia entre innovación
    y creatividad, la formación y profesionalidad es necesario para ser un buen gestor cultural que tengo la sensación que escasean.
    Este blog les vendría bien leerlo a responsables culturales de instituciones públicas y privadas

  2. Pingback: Líneas rojas en Cultura. 2. O la Cultura no es lastre. | el blog cultural de robert muro

  3. Pingback: Creatividad y tijeras. 1: La auto-explotación como obstáculo | el blog cultural de robert muro

  4. Pingback: Dadle poder a los soviets… artísticos | el blog cultural de robert muro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *