Más madera 1: Ignacio Duato

 

Ignacio Duatoprohíbe” a la Compañía Nacional de Danza exhibir “sus” coreografías a partir de julio de este mismo año. De esta manera se suma a la oleada prohibicionista que asuela el país.

La cosa no pasaría de mostrar el talante egocéntrico y vengativo de un bailarín que vivió, trabajó y creó durante veinte años gracias a los presupuestos generales del estado. Porque lo que creó esos años está teñido del dinero de todos los españoles, y así como nadie debe poner en duda su autoría, nadie debe olvidar –él el primero- que lo hizo porque todos le pagamos y eso genera unas deudas, al menos, de honor. Que ahora ceda sus creaciones al Teatro Mijáilovski, de San Petersburgo, donde es director artístico de su ballet, solamente empeora las cosas. Nos insulta a todos los que un día admiramos sus trabajos.

Algún responsable, en todo caso, debería responder por este desaguisado. Alguien permitió contractualmente que las creaciones de Duato estuvieran adscritas a su nombre en exclusiva y no a la compañía que lo acogió durante dos décadas.

Y mañana, más

4 Comments

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4 Responses to Más madera 1: Ignacio Duato

  1. Estoy de acuerdo con todo el post. Me parece una actitud trasnochada y fuera de lugar, las creaciones tienen un ciclo que está directamente relacionado con el público, pretender “prohibir” que sus obras se vean en España es, sencillamente, una idea peregrina (y bastante decepcionante) que afecta al público y a la ingente tarea que queda para que en este país se aprecie la danza como arte y parte del ocio de los españoles. Y eso que tampoco soy super fan de las coreografías de I. D., al día de hoy hay un montón de gente creando mucho y muy bien, y tenemos muchos bailarines y coreógrafos fortaleciendo la Danza en España. Saludos

  2. Maguil

    Hay varios problemas en mi opinión:
    1º un autor tiene el derecho moral sobre su obra y puede tener la ocurrencia o cometer el error de no dejar que se interprete su obra por alguien de quien no se fia por algún motivo..o por que se le antoja..la ley es la ley y la pela es la pela.
    2º…¿quién firmó un contrato con Nacho Duato mediante el cual se le pagaba como director de y como creador de las coreografías de la CND además de poder registrarlas a su nombre?..habitualmente la propiedad bajo un contrato laboral (??) es del empleador….o compartido, por que a lo mejor lo que hizo no solo fue irregular si no que pudo haber un cierto fraude…en Inaem debía “desclasificar” esta información…si no seguirá pasando, no se pondrá coto a esta práctica extremadamente personalista en la gestión cultural española.
    Dicho esto…¿no se debía haber llegado a algún acuerdo para mantener el legado coreográfico de ND en España?…¿no ha permitido el Inaem una cierta descapitalización artística con esta operación?..yo creo que el código de buenas prácticas y los concursos públicos a medio plazo son buenos..pero de todo se puede hablar…retener talento es también una obligación de los responsables culturales de un país…pienso!!

    Por cierto…y ¿esta moda de “dramaturgizar” películas para convertirlas en obras de teatro? ¿no hay autores teatrales?…yo lo que leo ultimamente es muy bueno!!! Es otro tema, claro.

  3. JMP

    En este post se defiende el derecho de autor de los autores y al mismo tiempo se acusa a un autor por defender su derecho a dar o no autorización para representar sus coreografias??? No lo entiendo.
    Utilizar comillas al referirse a “sus coreografías” es una forma de poner en duda su autoría?
    Llamarle bailarín en lugar de coreografo es una forma de desprestigiarle (además de faltar a la verdad)?
    El hecho de que trabajase para un centro de producción pública le imposibilita para registrar sus creaciones como eso, como creaciones? Si un autor teatral, pongamos un Mayorga para que sea alguien reconocido por todos, escribe una obra para ser representada por la CND, ya no debe/puede registrarla a su nombre?
    Me sorprende la falta de rigor en este blog en el que el señor Muro solía ser cuidadoso con las formas y riguroso con el fondo.
    Le tenemos un poco de inquina al señor Duato?
    Admitiremos al menos que es el coreógrafo más importante a nivel internacional que a tenido este país?
    Admitiremos que ha llevado la CND a unos niveles de excelencia reconocidos internacionalmente?
    En fin, el mal de este país es el de siempre, el desprecio del talento.
    Qué país, madre mia. Y lo que nos queda por delante, porque las cosas se van a poner muuuucho más feas en los meses/años que vienen.

    • Uno nunca está exento de contradicciones. Diría más, las contradicciones son lo que nos hace humanos y no digamos reconocerlas. Pero tengo dudas sobre si lo que digo tiene contradicciones de fondo.
      MAGUIL responde por mí. Sus comentarios siempre incisivos plantean la cuestión de fondo que es la responsabilidad de las políticas y políticos culturales. Su responsabilidad en la descapitalización de talentos, su responsabilidad en la personalización de la cultura… (MAGUIL: hablamos en otro post del tema que planteas al final sobre dramaturgizar películas y novelas y hasta poesías.)
      Y ahora entro a comentar a JMP:
      Afirmo, y espero afirmarlo siempre, que los autores son titulares indiscutibles de los derechos de sus creaciones.
      Afirmo que quien es contratado para crear al servicio de una institución pública conserva sus derechos de autor pero tiene obligaciones éticas y morales con la institución y el país que lo contrató. Recordemos que Duato durante veinte años creó coreografías para ser representadas por la Compañía Nacional de Danza y pagadas por el erario público.
      Afirmo que las coreografías creadas para la CND deben poder disfrutarse por los ciudadanos que las pagaron sin restricciones. Lo cual no reduce los derechos de su autor, que seguirá cobrando por ellas cada vez que se pongan en escena, y que puede seguir vendiéndolas a otras compañías y a otros países, si lo desea.
      El paralelismo con un autor teatral tendría sentido si el autor fuera contratado por el CDN para escribir obras para el CDN (durante veinte años). Como tal paralelismo no se da ni puede darse, eludámoslo para hacer un debate serio y riguroso.
      Pero recordemos que cuando alguien se presenta a un concurso público u obtiene una ayuda para escribir o coreografiar, se suelen establecer contratos con cautelas que fijan derechos de edición o tiempos de cesión en favor del organismo público convocante. Lógico por otro lado. En el caso de Duato y la CND alguien no hizo bien sus deberes y ese alguien debe dar explicaciones o tomar nota para que futuros directores de compañías públicas no actúen como si fueran suyas.Hacer cultura de país es caro y forma parte de las políticas culturales que la Constitución encarga al Gobierno. Una tarea demasiado importante para que quien es elegido para aplicarla -en este caso en el campo de la danza- actúe como si le hubiera contratado una empresa privada.
      El tema da para mucho más, claro, pero es un blog que pide comentarios no excesivos, así que aquí queda sin perjuicio de que podamos seguir.
      Ah, obviamente no comento nada sobre las numerosas cosas que no he dicho, claro. Porque en los debates debemos tratar de lo que se dice y no de lo que se sospecha.

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