El jardín vallado, o la poética del CRM


O el invernadero, o cómo cuidar las más bellas flores… Roger Tomlinson es un experto mundial en ticketing y CRM (Customer Relationship Management), esa nueva y antigua profesión que consiste en responsabilizarse de  que las relaciones con los clientes sean satisfactorias para ellos, y Roger, ayer, cerraba los I Talleres de Ticketing, Marketing y Audiencias, organizados por ASIMETRICA.

Cuando habló de esa metáfora sobre la labor de quienes se ocupan de los clientes –como cuidadores de un jardín vallado a las pisadas- la poesía inundó el a menudo árido campo del marketing: el público convertido en bellas flores que reclaman atención y cuidados específicos de calor, humedad, tierra; o traducido: información adecuada e individualizada, propuestas artísticas ad hoc, tarifas y valores añadidos que tengan en cuenta sus rasgos como espectador… Y el trabajo de los gestores transmutado en hábiles cuidadores que hablan a las flores y les preguntan cómo se encuentran más cómodas y qué precisan para disfrutar más del sol, es decir, del arte.

Ya, ya sé que las metáforas no lo son todo, pero cuando alguna te pilla, como aquellas de Pablo Neruda cuando hablaba de amor –“y tiritan azules los astros a lo lejos”, ¿recuerdan?- sientes que tu trabajo puede ser bello y creativo. Porque en realidad la tarea de los gestores culturales y los responsables de la relación con los públicos tiene que ver poco con la tecnología, aunque sea ésta hoy su principal herramienta. La cuestión de fondo, la esencia de su trabajo, es hacer más fácil, satisfactorio y duradero el acercamiento de las gentes al arte, y con ello contribuir humildemente a mejorar la sociedad, el mundo.

Claro que eso implica recoger datos, tratarlos, comunicarse, establecer estrategias de precios y de servicios complementarios, manejar con soltura las redes sociales…; claro que se persigue también –y cómo no- una mayor eficiencia y rentabilidad del trabajo y las inversiones de las organizaciones artísticas. Pero la esencia es aportar a las relaciones con los públicos el factor humano, atender también a sus emociones, hasta convertirse en un intérprete de sus necesidades, en un suerte de amigo cultural.

A veces la filosofía y la poesía impregnan un poquito nuestro día a día. Qué bien, por favor, aunque después de haberme leído el resultado quede pelín pastel. Hoy me perdono.

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Archivado bajo Audiencias, Marketing Cultural

0 respuestas a El jardín vallado, o la poética del CRM

  1. David

    Tan inspirador como siempre, sr. Muro

  2. Beatriz

    Yo siempre había dicho que los clientes son como los amigos: hay que cuidarles, interesarse por ellos de vez en cuando, saber sus gustos, sus preocupaciones, darles un toque cuando hace tiempo que no sabemos nada de ellos… Sin duda con nuestros mejores clientes=amigos somos más exigentes y también más generosos. ¡A partir de ahora le tomaré prestada a Roger la metáfora de las flores=clientes! Sin duda mucho más poética.

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