Perdonen este post

En el lejano Oeste, ajeno a leyes y respetos, la fuerza superior sustituía en una sola mano el triple poder de dictar, sancionar y ejecutar: quien tuviera más fuerza, con o sin placa de sheriff, se quedaba con la razón.

El Código de Hammurabi, recogido con afecto en la Biblia, daba valor superior a la Ley del Talión, aquella que ofrecía cobrar un ojo por otro sacado con anterioridad. Después, en el Nuevo Testamento, llegó aquello de “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”; pero hasta los cristianos han olvidado en estos tiempos serlo.

Ambas tradiciones, la de la venganza y la de la fuerza como razón de ley, se juntan impúdicamente hoy.

La ética, como conjunto de normas que rigen la conducta humana, nos dice que todo congénere acusado de delitos o crímenes debe ser juzgado conforme a derecho y con todas las garantías. El intenso y profundo dolor y contención que acompaña a la justicia frente a la fácil venganza, solo es comparable a la íntima satisfacción de ser, con ello, superior a los criminales. De contención  frente al terror sabemos mucho en el País Vasco y en el resto de España, tanto como para exportar.

No sé lo que haría si acabar con una vida fuese la condición inevitable y cierta para salvar muchas. Tal vez, con la más profunda aversión, tuviera que asumir ese papel de cercenarla. Pero siempre movido por la evitación de un crimen mayor; nunca por venganza preventiva.

Ya, ya, que la cultura parece tener poco que ver con esto… Lo sé, pero la vergüenza del silencio o del aplauso cómplices me arranca este post.

4 Comments

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4 Responses to Perdonen este post

  1. Raúl

    En este blog de cultura he encontrado yo el reflejo de mi perplejidad por los últimos acontecimientos. No en los comentarios complacientes de los líderes políticos, religiosos e intelectuales. Suscribo todo lo que pones. pareciera que de un plumazo se ha acabado el discurso de la presunción de inocencia, de los derechos humanos y del estado de derecho. Sigue imperando la ley del más fuerte. Hay que decirlo, y denunciarlo. Gracias Robert.

  2. IñinDigo You

    Prefiero entender la ética como el arte de vivir, que no rige demasiado en la conducta humana de gran complejidad y alterada por multitud de factores, entre ellos las emociones. Como el miedo que paraliza y “justifica” el negocio de las armas y la guerra, los mecanismos de control, video vigilancia, scaners, …, para mantener el status quo de los poderosos.
    Son las leyes las que dicen que un acusado debe ser juzgado conforme a derecho y con todas las garantías…pero parecen papel mojado y se da constante la “presunción de culpabilidad” menos para los mandatarios, que estoy de acuerdo, actúan con toda impunidad.

  3. Maguil

    Shame! shame! shame!! verguenza!! dicen que han estado 6 meses vigilando!!! y ¿no les interesaba capturarlo vivo? ¿por qué? ¿qué sabía Bin Laden que no intersa a USA y occidente?…demasiadas vidas cercenadas para acabar sin saber por qué…cultura?? todo lo que he leído en las tragedias griegas se repite ahora!! esto es la cultura y la civilización!! el derecho a “saber”…¿qué les contamos a nuestros hijos cuándo pregunten?
    una verguenza…

  4. Como dice el castizo: Tienes razón…, pero no es eso.
    Es cierto que “los salvadores” se ponen a la altura de “el salvador”, pero qué diríamos si:
    a) ¿Qué se debe hacer por el atentado del día anterior hecho en su nombre?
    b) ¿Qué diríamos si lo hubiesen realizado el día siguinte?
    c) ¿Qué haríamos si supiesemos que “el Laden” iba a ordenar ese ataque?
    d) ¿Se ha adelantado algo? ¿Habrá más muertes? ¿Se ha evitado alguna?
    Estoy de acuerdo contigo…, pero no es eso.

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