Por el bien de los creadores

Nunca había empezado tantas veces un post ni había desechado tantos ya escritos sobre el mismo asunto. Y es que con el de la investigación abierta a SGAE saltan temas asociados a docenas, y resulta casi imposible centrarse  en uno de ellos. Son tantos los daños colaterales…  Pero lo intentaré.

La dirección de SGAE lo ha tenido que hacer muy mal durante mucho tiempo para que la figura de los autores esté por los suelos y resulte tan fácil y gratificante socialmente defraudar sus derechos. El incremento de su poder económico ha evolucionado en proporción inversa al de su valoración social. La entidad encargada de recaudar el fruto del trabajo de los creadores, de los autores, está desprestigiada y su labor confundida precisamente con la de quienes la denigran. Muchos de los que no pagan a los creadores, de los que defraudan la ley, de los que sustraen sus derechos económicos, acusan sin embargo a SGAE de ladrones. Ver para creer. Pero sería injusto echar balones fuera y acusar sin más a las gentes. Sin duda la directiva de SGAE, con Teddy Bautista a la cabeza, tiene una evidente responsabilidad en la pérdida del prestigio acumulado en los años iniciales de su mandato, aquellos en que colocó a la sociedad de gestión entre las más modernas del mundo

No sé qué quedará de la graves  acusaciones a los directivos de SGAE –administración fraudulenta, apropiación indebida, delitos societarios…- tal vez poco, a tenor de lo que suele ocurrir en nuestro país con los procesos judiciales con trasfondo económico. Pero hoy, el ciclo parece que está agotado porque la gestión de cualquier empresa o institución se asienta sobre la confianza, y ésta se ha resquebrajado brutalmente. Los propios resultados de las elecciones internas daban cuenta de una brecha entre socios que no debería existir en una sociedad de gestión.

Por eso parece que lo más adecuado es repensar SGAE, renovarla, refundarla sobre criterios unificadores y sobre personas intactas. Sin mirar atrás, para no convertirnos en estatuas de sal, para evitar la maldición de Lot. Por el bien de los creadores.

13 Comments

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13 Responses to Por el bien de los creadores

  1. Muy acertado el post, si señor.

  2. suscribo lo comentado y agrego que el descreimiento de un cuerpo social hacia sus gestores se apoya en que ha desaparecido la sustancia invisible pero no inexistente por ello, que los vinculaba: la ilusión.
    Tal vez sería interesante que el ilusionismo (jugando con las palabras) desapareciera de la gestión de bienes ajenos. Sin trucos, sin atajos inmobiliarios. Es verdad que es hora de refundar también la gestión de los derechos y también su concepto.

  3. Gracias, Javi, gracias, Daniel. No tenía nada claro que lo escrito fuera suficiente, y útil. En realidad creo que hará falta volver sobre el asunto, porque es extraordinariamente relevante para la marcha de la Cultura en España. A ver si con “refundación” hemos propuesto un término adecuado para lo que hay que hacer en SGAE. Bueno, y en otros muchos ámbitos.

  4. “Muchos de los que no pagan a los creadores, de los que defraudan la ley, de los que sustraen sus derechos económicos, acusan sin embargo a SGAE de ladrones. Ver para creer.”
    ¿Te refieres a la Asociación de Internautas por ejemplo? ¿que ley? ¿la que permite que tengamos vigente un “canon” ilegal según la U.E.?

    En mi opinión, los creadores/autores no están desprestigiados, quien está desprestigiada en la entidad que gestiona los derechos de sus obras, no sus autores…

    Comparto eso si, algo evidente de tu post, la necesaria reformulación de este tipo de entidades, y no sólo eso, el URGENTE y NECESARIO cambio de la ley de propiedad intelectual si queremos que no se produzcan sucesos vergonzosos como por ejemplo criminalizar a todXs los ciudadanXs de este país por compartir o copiar cualquier contenido en la red.

    Mucho trabajo que necesita la voluntad de esos que siguen tan alejados de los ciudadanos a los que alimentamos y protegemos y que llamamos políticos…

    • Sí, creo que sentar nuevas bases sobre nuevas personas es una de las claves para poner en pie la o las sociedades de gestión de los derechos de autor. Da la impresión de que por ahí van a ir las cosas. Lo veremos esta misma tarde, probablemente.
      Sobre la otra cuestión, sin embargo, parece que no estamos de acuerdo. Pienso que los derechos de los autores en España son despreciados. O por repetir lo que decía, que defraudar la ley no está mal visto y que es muy frecuente que confundan a los autores y sus derechos con SGAE y sus prácticas. Y que para castigar a los segundos se da en la cabeza de los primeros. Una confusión muy interesante e interesada. Porque es más barato disponer de la creación de otros si no se paga por ello. Por eso me sorprende (bueno, no mucho) el que ese discurso soporte al mismo tiempo acusaciones a SGAE por ser “chorizos”. La diferencia, como siempre, es la ley. A mí no me gusta el canon y cambiaría la ley -lo he escrito aquí y en otros artículos: es arcaica- pero la ley se cumple hasta que se cambia, porque si no nada funciona.
      Ah, siempre me refiero a personas, no a asociaciones.
      Salud

  5. Clara

    En mi opinión, los primeros en indignarse deberían ser los autores, puesto que es a ellos a quienes presuntamente se les ha robado. En segundo lugar, la sociedad en su conjunto, que se ha visto agredida en su presunción de inocencia, y hemos tenido que pagar el canon hasta dos veces (doble canon, el del consumidor privado y el que también pagaba la administración pública con nuestros impuestos.)

    Y por último, indignación por la propia idea de la propiedad intelectual, que consiste en abonar cientos de veces, miles de veces, un trabajo realizado, a diferencia de otros trabajos y otras profesiones. Ese abuso sí ha sido compartido por bastantes -no todos- de esos que tú llamas “creadores”. En este sentido se ha llegado hasta el delirio de meterse en peluquerías, taxis o bodas. Tanto bombo con la creación original y resulta que casi todo es un remix, la cultura entera es un plagio, las frases hechas, los refranes, las nanas infantiles, los acordes de las canciones, las escenas de acción de las pelis, todo está copiado de alguna parte. Y por otro lado, todos, absolutamente todos, somos creadores originales de algo.

    Que se pague a los autores por su trabajo, por supuesto, pero una vez, cuando compusieron o realizaron, como todo hijo de vecino. Se ha llamado piratas a todos los que pensamos así, una discrepancia respecto al modelo oficial absolutamente legítima y respetable, mientras se buscaba cerrar blogs o multar a quienes injuriasen a la camarilla de la SGAE.

    Que todo este desvarío sirva para recapacitar sobre la cacareada “propiedad intelectual”, que al final es sólo la pretensión de trabajar una semana y vivir de rentas por los restos. Esto es absurdo, abusivo y parasitario.

    Saludos y felicidades por el post.

    • Un largo comentario que dan vida al debate, necesario, complejo sobre el tema de los derechos de autor. Resolverlo de un plumazo, con grandes afirmaciones es imposible; más aún en tan poco espacio.
      Creo que debemos leer y conocer más nuestra legislación y las de otros países para asentar nuestros criterios en datos. El derecho europeo es bien diferente al anglosajón y particularmente al norteamericano. El nuestro da al creador el derecho absoluto sobre su obra. Y al ser de algún modo inmaterial, encarga a las leyes e instituciones su defensa.
      En nuestro país nadie cobra por crear una vez. Es cierto que a veces hay encargos, pero las menos. De tal modo que la inmensa mayoría de los creadores cobran a posteriori, según el resultado, las veces que se venda, escucha o vea su creación. Por eso hay que defenderlos impulsando la idea de pagar su trabajo a través de los derechos de autor.
      La mala gestión, los abusos de algunos gestores, la extremadamente larga duración de los derechos (75 años)… son problemas a resolver. Pero que quien crea algo que otros disfrutan debe cobrar por ello -si lo desea, que también debe poder renunciar- es poco discutible. No llamo ladrones a los que no pagan el trabajo artístico ajeno, pero algún nombre habremos de darles. Aunque sean amigos nuestros.

  6. Pues si, sr Muro, sorprende que desde el tremendo poder ecónomico e influencia política de la SGAE, se hayan olvidado de invertir en reputación e imagen pública. Con unos expertos, que los hay. Era como ir en un Ferrari sin seguro. ¡Y que nadie haya dado la alarma antes desde dentro! No sé que tienen el dinero y el poder, que cuando se cronifican, tienden a lobotomizar a las gentes que lo detentan, y que se entregan a inconscientes audacias gratuitas, persuadidos de que si estan ahi es que pertenecen a otra especie, y que legitimamente son mas abrumadoramente superiores al resto de los humanos. Vease el capítulo metáforas autonómicas, carreras fulgurantes en el mundo bancario, o balompedicas historias de merengue. Esta claro que ademas SGAE ha sido sacrificado, y le ha suministrado al gobernante, (al astuto) una medida popular, una formula de reconciliarse, al menos marginalmente con la opinion pública. Si una reputacion se tarda años en construir pero muy poco en destruirse, ¿que sucede cuando esa construcción ha sido absolutamente negativa?

  7. Cada una de las frases es para apuntarla y emplearla. Rezuman metáforas comunicativas.
    Claro que se habían disparado algunas alarmas, pero sobre el modelo de funcionamiento elegido por SGAE. Un modelo que lo fiaba todo al carisma de su líder, a su capacidad visionaria. Era precisamente cuando se pensaba en el “después” de ese líder cuando se veían los problemas del presente y el antes.
    Y eso por sí solo ya muestra buena parte del problema. Ningún traje organizativo que sea exclusivamente para una talla es bueno. No subsistirá.
    Sï, de algún modo el poder lobotomiza. Pero todavía más a quienes piensan que entre dos puntos pueden elegir el camino corto aunque el atajo esté lleno de sombras. Y que están por encima de los peligros de la oscuridad.

  8. JMP

    La cantidad de comentarios que suscita este post da una imagen del calado que tiene el asunto en la sociedad española. Algo de culpa tendra la SGAE y los creadores/autores que la forman, la sustentan y la legitiman con las ultimas elecciones de hace una semana, cuando han conseguido el enorme logro de poner de acuerdo a esta irreconciliable sociedad española. Es la institución española que más rechazo suscita entre los ciudadanos, por encima de los políticos y los bancos (y eso lo decían las encuentas antes de este escándalo, imaginemos como será su imagen social tras esto!). Y ya lo era antes del escandaloso canon digital que ha sido considerado ilegal por una sentencia de un tribunal europeo.
    La SGAE reacudó el año pasado 365 millones de euros (buena parte de ellos gracias al canon).
    Al mismo tiempo creo una sociedad privada llamada Arteria en la que invirtió 300 millones de euros para comprar teatros en España y Latinoamérica. Es ese el objeto social de la SGAE? Para eso fue comisionada por el Gobierno para recaudar y gestionar los derechos de autor en España? Recaudan una buena cantidad de dinero de instituciones públicas, ayuntamientos y comunidades a través del 10 % de la recaudación de los teatros. Ese dinero podría utilizarse para, de algún modo, promocionar, ayudar, o programar autores españoles en los espacios de Arteria, verdad?
    Pero no. La SGAE paga un sueldo elevadísimo a Teddy Bautista como presidente (más del doble de lo que gana el presidente del Gobierno), en su red de teatros, según me consta, se programa siguiendo criterios estrictamente comerciales…
    Podríamos seguir mucho más tiempo. Esta claro que no llegaremos a un acuerdo, pero, como decía recientemente un autor en un artículo publicado en un diario español, si la sociedad percibe un clientelismo enorme dentro del sector a lo mejor es porque eso es así.
    No es momento de hacer sangre, o quizás sí, pero podríamos estar ante el principio del fin de la SGAE tal y como la conocemos.

  9. Clara

    Buenos días.

    En el mundo editorial se comenta desde hace tiempo lo difícil que resulta que un libro permanezca en las librerías el tiempo suficiente debido a la gran cantidad de nuevas publicaciones que se realizan España. La mayor parte son basura editorial, pero su presencia impide que lo bueno, la calidad, tenga la menor oportunidad, excepto si ha tenido una promoción espectacular o si su autor es archiconocido. De este modo, la abundancia impide a los lectores descubrir joyas y a los autores venderlas. ¿Cuántos escritores de putísima madre se habrán perdido para siempre por este problema?

    En la música, aunque no conozco tanto ese mundo, pasa lo mismo. Los que más ganan no son precisamente los mejores sino los que más volumen de negocios pueden mover según se ha determinado en un despacho de ejecutivos.

    ¿Y el cine? ¿Ustedes no han lamentado la cantidad de dinero tirado en bodrios infumables? Películas que se hacen por hacer, seguramente para cobrar una subvención.

    Si hemos de hablar de los problemas de autores, creadores y artistas, empecemos por esta cuestión. Si hemos de hablar de lo que los ciudadanos reclamamos, calidad y oportunidades, también empecemos por eso.
    ¿La pirateria? Gracias a ella, algunos creadores tienen al menos una oportunidad de darse a conocer, de hacer su propia promoción. De otro modo, se frustraría su trayectoria, y el público tal vez se quedaría para siempre sin obras maestras.

    Sobran los intermediarios. Mandémosles al cuerno, ya bastante se han enriquecido. Ellos son los culpables del cambiazo de la cultura por productos mercantiles. Todos lo agradeceremos. Y el que ofrezca calidad que continúe, y el que sólo repita lo que ya está mil veces hecho, que no se llame creador, que no lo es. El público no permitirá, se lo garantizo, que los que lo merezcan se queden en la pobreza. Algo que si han permitido hasta la fecha las multinacionales.

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