Ceder la Bastilla cultural a los ciudadanos

Llevo unas semanas conviviendo con el día a día del  Conde-Duque, un macro espacio cultural del ayuntamiento de Madrid. Teatro del Alma, de cuya producción ejecutiva nos encargamos en elmuro, exhibe allí una obra excelente, En La Otra Habitación, de Paloma Pedrero, finalista de los premios Valle Inclán que se fallan el próximo 23 de abril.

El Conde-Duque lo forman miles de metros cuadrados para salas de exposiciones, reuniones, ensayos, encuentro, biblioteca, auditorio, sala de teatro… todo ello –y mucho más- en perfecto estado de uso, si exceptuamos un reaccionario ataque de polillas que trae a mal traer al precioso suelo de madera. Lo malo es que el ayuntamiento carece de fondos para llenar de contenidos tanta pared, tanta sala, tanto aire. ¿Qué hacer con esos ejemplos –¡hay tantos!- de gigantescos espacios en cuya reforma y adecuación para fines culturales se han invertido tantos millones de euros?

En mi opinión hay que huir de soluciones que únicamente tengan que ver con el dinero, por eso cualquier propuesta estratégica de uso pasa por establecer innovadores modelos de gestión. Y abrir las puertas es una de las soluciones. ¿Cuántas organizaciones culturales profesionales estarían dispuestas a asumir la gestión, solas o en uniones temporales, e intentar convertirlos en polos de referencia creativa y de encuentro ciudadano?

Sigamos esta cadena de premisas para ver si la conclusión final es correcta: La creatividad escénica, musical, artística y audiovisual atraviesa un gran momento; los creadores necesitan confrontar con los públicos su arte; las organizaciones culturales –compañías, fundaciones, empresas…- tienen experiencia organizativa y de gestión; los espacios públicos carecen de dinero suficiente para ponerlos adecuadamente en valor…

Conclusión: hagamos un cóctel en el que los responsables políticos establezcan las reglas de funcionamiento, los objetivos estratégicos, de acuerdo con la política cultural para cuya ejecución han sido elegidos. Y luego definan fórmulas de cesión y de gestión transparente, en cuya aplicación concreta asuman responsabilidades las organizaciones culturales.

Ya, que vaya riesgo. Me parece que el riesgo del cambio es mucho menor que el de no acometerlo.

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1 Comment

Filed under Cultura, General, Gestión cultural, Innovación, Opinión, Políticas culturales

One Response to Ceder la Bastilla cultural a los ciudadanos

  1. Cecilia Voter

    Abrid las Puertas! Sí, señores!
    Me uno al Cóctel. Cuándo será?
    Mientras, os presento un festival de calle, de una plaza; el Festival de Artes Escénicas «Donde cagan las Palomas»
    https://www.facebook.com/#!/FestivalDeArtesEscenicasDondeCaganLasPalomas

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