El cine: ¿Menos precio o más valor?

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En el marketing,  una respuesta a situaciones de dificultad que solamente tenga en cuenta la variable precio es la aceptación del fracaso.

Todos los sectores del cine en España parece que buscan el acuerdo –hasta hace poco impensable- para reducir los precios en sala y lanzar ofertas a diestro y siniestro. Asustados ante la caída del consumo, recuperar el espectador desaparecido es el objetivo. Además del incremento bárbaro del IVA, son otros muchos los polvos de estos lodos.

Durante los últimos años productores, distribuidores y exhibidores parecían ciegos ante los cambios que se estaban dando aceleradamente en el modelo de relación del espectador con el cine, cambios profundos en su forma de consumo. Los precios, elevadísimos para un arte reproducible, eran solamente la parte más visible de su ceguera. La parte más relevante del desprecio por el espectador, por el público amante del cine era el descuido de las salas y de su limpieza, la desatención de las necesidades de los públicos y de su formación, la superexplotación de los asistentes mediante palomitas a precios de mercado negro, en fin, la absoluta ausencia de valor añadido en todo el proceso. Alguna vez he dicho que la metáfora perfecta de cómo concibe el cine a los espectadores es el hecho de expulsarlos por la parte de atrás, como si fueran desechos.

Nunca es tarde para aprender y sobre todo, para mirar a los espectadores como cómplices y compañeros del viaje artístico, no como elementos a los que “sacar” su dinero, y cuanto más mejor.

Hoy se impone para el cine la ingente tarea de diversificar la oferta, de preguntar por sus gustos y deseos a los espectadores, de acomodar todo el proceso de consumo a pautas satisfactorias y acordes a los precios cobrados. De dar más valor. Sin el público, el cine en sala como medio colectivo de disfrute tiene sus días contados. Su supervivencia depende de cómo quieren productores, distribuidores y exhibidores tratarlos y viajar con ellos. Pero, desde luego, van errados (y piden ser herrados) si creen que el precio lo es todo.

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6 Comments

Filed under Audiencias, Cultura, General, Gestión cultural, Marketing Cultural, Opinión, Públicos

6 Responses to El cine: ¿Menos precio o más valor?

  1. Pablo Osuna García

    Estoy totalmente de acuerdo con este artículo. Y qué maravilloso reto el de diseñar cómo aumentar el valor en este sector!

  2. Robert

    Gracias, Pablo. Así es, el reto para el cine y para cuantos trabajamos en el ámbito de la cultura es aportar valor en cada uno de los eslabones de la cadena de relación. Esa es la clave para establecer una alianza permanente entre las organizaciones y sus públicos. Frente a aquellos que basan su fuerza y sus expectativas solamente en la calidad de los productos o en la comunicación. Aportar valor no es únicamente una forma de hacer marketing y buscar con ello una mayor eficiencia y rentabilidad; es una de las formas de decir “me importas” a los destinatarios de las creaciones artísticas.

  3. Maguil

    Uf..me llego en éste, aún. Bueno, pues pasó en los 80 también..las grandes salas de más de 1000 espectadores cambiaron el “modelo de negocio” y su relación con los espectadores…multicines con películas menos espectaculares…más de autor. Esos multicines urbanos dieron lugar a los macro-multicines en grandes centros comerciales, como los mall americanos…el cine se hizo de nuevo espectáculo: películas americanas (+80% de cuota de pantalla en España) + palomitas+grandes efectos de sonido que deben ser escuchados en las salas contiguas…de manera que una peli de Woody Allen es molestada por la sala cercana exhibiendo una supermegaproducción made in Hollywood…el coste total de una tarde en el cine de los suburbios de las grandes ciudades ya no es competitivo con otras formas de disfrute cultural: teatro y danza, musicales, música, lecturas públicas…sobre todo cuando una “sala alternativa” te ofrece una creación en vivo, por 15e, a un metro de tu cara…viviendo con el intérprete una experiencia teatral intensa…pasa cíclicamente con toda la industria cultural serializada…el “aura fría” es lo que tiene..te cansas antes…hay formas de volver a crear valor (incluido el económico)…especialización (p ej cine europeo, asiático, documentales..) comercio cultural a la altura -librerías especializadas en cine y audiovisual- ciclos, festivales, sesiones especiales…pero claro, hay que apearse del burro de “la industria” y montar el tigre de la innovación!!! y eso… es duro.

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  6. Buena reflexión y motivador escenario. Uno de los problemas de que cierren los grandes cines es precisamente ese: piensan en la “industria”, en sus beneficios pero hace tiempo que ya no pensaban en su pata fundamental: el público. Si cierran las salas de cine, es porque lo hacen mal. Es hora de que pensemos en #CinesPro, es hora que que ideemos fórmulas para que el cine tenga ese valor añadido que te haga volver a él (y como bien dice Robert, no sólo consiste en bajar el precio). Apostaremos por ello y nos involucraremos en ello, porque, además, como gestores culturales tenemos esa responsabilidad.

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