Creatividad y tijeras. 1: La auto-explotación como obstáculo

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Una consecuencia positiva del reinado de la tijera en la economía social es el impulso a la creatividad. Algo así como si con el estómago vacío pudiéramos volar sueños más guapos…, y hacerlos.

Hay algún ejemplo en el último cine español, con brillantes creaciones realizadas con un talento por centímetro cuadrado muchas veces mayor a su presupuesto. Un ejemplo: el caso de Stockolm, finalista a tres categorías de Goya y con un presupuesto de poco más de 200.000,00 €.

En artes escénicas y musicales, es época de florecimiento primaveral y exuberante de proyectos, de asociación de creadores y compañías, de hermosas locuras que iluminan un páramo de seguridades y procesos mil veces recorridos con anterioridad. Miremos la cartelera teatral y musical madrileña y descubriremos que un fin de semana normal podemos acceder a más de ciento cincuenta ofertas diferentes. Muchas en espacios inverosímiles y en condiciones en que la precariedad es una nueva condecoración. Veremos lo que queda de este magma creativo cuando se regularice la situación y quede lo que quede, pero ahora disfrutemos de esta parte.

Sin embargo, esta moneda tiene un reverso que debe alterarnos la ceja del corazón: la inmensa mayoría de los creadores no viven de su trabajo de sus proyectos, e incluso en muchos casos aportan sus propios dineros para ponerlos en pie. En el mejor de los casos, valgamediós, se auto-explotan. Las salas pequeñas, los espacios recién paridos al arte, las casas de porteras o mini-teatros…, si enseñaran el forro mostrarían artistas que no cobran, que no están asegurados, y cuyo magro beneficio disfrutan otros. Algunos grandes empresarios, al igual que ocurre en otros sectores económicos, aprovechan que el Ebro nace en Fontibre y aprietan los convenios y los acuerdos con las compañías y los artistas en los grandes teatros para mantener su tasa de beneficios. Malos momentos, sí, que debemos afrontar generando un nuevo modelo económico y creativo.

Si me preguntaran, que nadie me pregunta, se me ocurren algunos componentes básicos que incorporar a ese nuevo modelo. Pero hoy, aquí, no cabe más, que los post largos son un poco pesados. Así que lo dejaremos para mañaaaana.

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4 Comments

Filed under artes escénicas, Cultura, Innovación, Políticas culturales

4 Responses to Creatividad y tijeras. 1: La auto-explotación como obstáculo

  1. Maguil

    Buen artículo, pardiez…lo hemos visto tantas veces y con tanta frecuencia que nos hemos acostumbrado a ver dosis de autoexplotación elevadas en las profesiones escénicas. Las profesiones “vocacionales” tienen un punto de justificación de la penuria económica: nos gusta hacer ésto más que otras cosas. En los 90 los datos de ciudades como Londres hablaban de un 30% menos en los salarios culturales -por cuenta propia y ajena- que en otros sectores: Vocación. Pero la situación actual es más peligrosa…no se cumplen ni los convenios del sector. Se renuncia en actividad comercial a los mínimos establecidos por la Unión de Actores, se renuncia a cobrar ensayos, admitimos que las dietas sean “salario en especie” y tengan retención aunque estén acordes a la categoría laboral…precariedad. Nadie es más creativo por ser más pobre, tampoco por ser más rico…el rock-pop es la prueba…pero es un callejón sin salida mientras se alimente la máquina de engullir espectáculos mediante el sistema del “bolo único”…sea a taquilla, cachet o mediopensionista…en Portugal hay una cierta revolución en contra de ésta práctica. Aquí se niegan las administraciones abrir sus espacios a otras prácticas: residencias, minitemporadas…esto abarataría los costes de producción de los espectáculos y permitiría recoger los frutos de una buena crítica en cualquier ciudad…¿las pequeñas salas? no podrán vivir del monocultivo de las obras de un solo actor-actriz…han de hacerse ya otros planteamientos más globales…”si NOS preguntaran…que no NOS preguntan….” un abrazo!!
    Maguil

  2. “…Si me preguntaran,,,” acaso yo quiero saber algo de ti. Es pura y cruda realidad cuando necesidades vitales, emocionales, artísticas, salariales, de poder como las que tenemos ahora lo que hacemos es; Nos comemos, matamos para que no entren en mi territorio, precarizo mi sitio creativo, robo ideas, lo que tengas para pagarme está bién… . Personalmente estoy asumiendo de unos meses hasta acá que esto es la Guerra Humana y las armas las tengo yo. Gracias Rober por tu red lanzada a primer linea de combate.

  3. esta creatividad espoleada por la tijera no es exclusiva de las artes escénicas, pero es en el teatro donde , por resiliencia, capacidad de improvisacion y pasion por lo que se hace donde se manifiesta más. Deberia ser un “benchmarck” para industrias, empresas y emprendedores en sus planteamientos anticrisis.

  4. Pingback: Creatividad y tijeras. 2: Se necesita un nuevo modelo | el blog cultural de robert muro

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