Cuesta arriba y sin frenos… ¡No dejes de pedalear!

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La cultura y el arte, y el tejido organizativo y humano que las produce necesitan urgentemente facilidades para su labor.

Hace unos días acudí en el Espacio Labruc, a la inauguración de la exposición de Luis Lamadrid, un estupendo fotógrafo y creador audiovisual cuyas imágenes y conceptos mueven el cerebro, inquietan al espectador, lo cual es mucho. Un montón.

El Espacio Labruc es uno de los numerosos centros de creación y promoción del arte que florecen en Madrid en estos tiempos de ira y penurias. Porque, como le decía a su director, Ángel Málaga, la penuria no dificulta la creación, muy al contrario, a menudo la estimula; su efecto perverso tiene que ver con cosas prosaicas como el desayuno, la calefacción o los seguros sociales de sus impulsores. La dignidad material, vamos. Y es que en los últimos años se ha producido una eclosión creativa en Madrid, al calor (habría que decir a pesar del frío) de los brutales recortes a cultura, del IVAzo, y del profundo desafecto desde el que nuestros regidores han venido gobernando la cultura y el arte. Los espacios de exhibición teatral, pero también audiovisual o musical, se han multiplicado; las creaciones, contra lo previsible, se han multiplicado; los intentos de saltar la valla del recorte y la mala baba se han multiplicado; el valor se ha multiplicado.

Esta eclosión no solamente muestra un tejido cultural y artístico enérgico, apasionado y valeroso, inmune al desamor del poder y sensible al amor de los públicos; muestra palmariamente la existencia de un verdadero ejército de creadores decididos a sembrar futuro, a pesar de los pesares. Benditos sean todos ellos, incluso cuando sus creaciones no alcancen todas la excelencia. En la actual situación alcanzarla tendría la categoría de milagro. Y tampoco es eso.

Me contaba Ángel Málaga en Labruc –sala con capacidad para no más de cincuenta personas- las exigencias técnicas y de seguridad que las autoridades les imponen para darles los permisos de funcionamiento, del mismo tipo a las que se exigen a espacios comerciales y con una capacidad de espectadores muy superior. Madrid Arena ha tenido como consecuencia estos barros, que perjudican a los pequeños. Como si pasar a todos los creadores y salas por el lecho de Procusto fuera justo.

En mi opinión, el problema de fondo es que ningún gobierno, pasado o presente, del país, de las comunidades o municipal, ha apostado por apoyar y legislar a favor de la creación, de la pequeña especialmente, y del tejido organizativo y empresarial que la sostiene. Porque nada grande ha nacido grande y todo lo que ha llegado a serlo fue antes pequeño, frágil, débil, ilusionado por crecer.

Lo que tendrían que hacer los gobiernos, todos y a todos los niveles de la administración, es promover leyes favorecedoras de la creación y de las organizaciones creativas culturales y artísticas. Regar a toda esta multitud de creadores jóvenes y no tan jóvenes que pugnan por sembrar arte hoy, entre piedras. Los ministerios de Trabajo y Economía, los ayuntamientos, y consejerías, deben legislar en materia impositiva, de seguros sociales, de creación de empresas, de ayudas… para FACILITAR el funcionamiento de las nuevas organizaciones y proyectos artísticos, creando categorías específicas para el emprendimiento y los proyectos culturales. (Echemos un vistazo al modelo cooperativo argentino, por favor.) A los que empiezan hay que ponérselo fácil; a quienes apuestan por trabajar en sectores como la cultura, que aportan valor a la sociedad con un muy limitado retorno económico, hay que ponérselo fácil; a quienes por las características de su labor artística viven en situaciones inestables con trabajo hoy pero no mañana, hay que ponérselo fácil.

Ni siquiera a estas medidas legales, políticas y económicas cabe llamarles discriminación positiva. Simplemente explicitarían el deber constitucional, todavía vigente si no me he perdido algo, de que los poderes públicos promuevan la cultura. Y defiendan e impulsen a quienes la producen, añado.

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8 Comments

Filed under artes escénicas, El Blog Cultural de Robert Muro, Gestión cultural, Políticas culturales

8 Responses to Cuesta arriba y sin frenos… ¡No dejes de pedalear!

  1. Edu Bazo

    Bien nos toca seguir paladeando, pero no perdamos la energía democratica de las elecciones como horizonte, votemos y seamos justos con quien no ha sabido defender la cultura, expulsemos a la derecha y sus compinches de falsa izquierdas
    Animo Rober en la bici que llevas, un tándem de muchas plazas, le damos muchos a los pedales… Aúpa

    • Robert Muro

      La verdad es que lo que más me gusta del camino, con bicicleta o andando, es la cantidad de gente que conoces y con la que seguirías caminando, incluso haciendo el camino. Sé, además, que nosotros intentamos hacer justicia cada día, en las pequeñas cosas que contribuyen a cambiar las grandes. Abrazos muchos

  2. Muy atinadas como siempre tus observaciones, querido Robert. Comparto que cuando las crisis arrecian, las creatividades artísticas y culturales se potencian. Por lo menos puedo dar cuenta de eso en Argentina, que de crisis sabemos… En cuanto al modelo cooperativo argentino, si necesitas algo con gusto lo aporto a la discución. Abrazo desde el otro lado del Atlántico.

  3. Robert Muro

    Querido Gustavo: muy bueno encontrarte en este rincón digital. Vuestra experiencia nos vendría maravillosamente bien, y de hecho en algunos de los nuevos procesos creativos que se están dando en España hay gentes argentinas que van aportando su saber hacer en momentos difíciles.
    Abrazos fuertes en estos momentos duros en tu tierra. Y en la mía.

  4. Un blog muy interesante.
    No me manejo aún bien por las redes, pero me quedo cerca.
    Saludos.

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