Retorno a las no andadas

Retomo el blog como expresión de opinión ante lo que vivo con un cierto vértigo, después de casi un año sin visitarme a mí mismo. No, no ha sido por falta de temas: sobran cuestiones sobre las que lo difícil es no tener una opinión. Tal vez explique el silencio una especie de “fatiga de alma” producida por mi propia inadecuación a unos tiempos que circulan demasiado rápido sobre lo inane y extraordinariamente despacio sobre lo verdaderamente importante. ¡Qué difícil es atender al verso de Machado: ¡A distinguir me paro las voces de los ecos…!

Quizás me sobraba arrogancia para opinar y proponer soluciones y me faltaba humildad para re-conocer mi debilidad, mi fragilidad, mi pequeñez para aplicarlas.

Ese tiempo no ha pasado, pero sí me siento capaz de hablar de algunas cosas, tal vez desde otra posición, desde la del observador sentado en el banco que, ante el atisbo del más mínimo encono en su mirada, cambia la posición de la cabeza para que sus ojos se detengan sobre otras cosas. O para renovar la mirada. ¡Hay tanto que ver, que disfrutar, que vivir, que compartir, de lo que charlar!

Así que valga esta mínima entrada para anunciar que vuelvo a las andadas, o mejor, a las no andadas. A escribir sobre la cultura, entendida ampliamente, pero cambiando constantemente de posición y de perspectiva.

Hasta mañana

2 Comments

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2 Responses to Retorno a las no andadas

  1. Javier Ortiz

    Cómo me alegro!!! Se te echaba de menos

  2. Robert

    Querido Javier, con lectores con tu mirada da gusto asumir el reto.
    Abrazos

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