Tag Archives: Gestión cultural

Museos de Manhattan: mi experiencia como usuario

Post de Robert Muro

Pues sí, el pasado diciembre estuve en New York, una semana, periodo de tiempo que dicen muchos que hay que ir allí cada año. A empaparse de novedad, dicen. A embeberse de diversidad y polifonía, dicen. A nutrirse de sugerencia y creatividad, dicen. A, sobre todo, digo yo, verse uno en el espejo venidero antes de que llegue aquí. Así que New York. En parte para tomar resuello en un año duro y en parte para ver y aprender, que eso es el viaje, todo viaje.

En lo que a nuestro negociado compete, el de la gestión y en particular el del marketing cultural y de las artes, ha sido para mí un viaje provechoso: la visita a los principales museos –MOMA, Metropolitan y de Historia Natural– es una clase muda de gestión y de relación con los públicos. ¡Y encima no hay que pagarla! Sí, porque buena parte de los museos de la ciudad de Nueva York sugieren un precio que puedes o no pagar, y que no limita la entrada en absoluto. (Pagamos, claro.)

El concepto museístico en norteamérica tiene algo de humilde, de no-altivo, también de joven, en comparación con los museos europeos. Si en nuestro entorno la mayor parte de pinacotecas y museos parecen estar pensados para iniciados, para personas cultas que saben lo que encierran sus paredes y el enorme valor que guardan, en Estados Unidos buscan la interlocución con el público, y parecen diseñados también para iniciar a los visitantes y proponerles un viaje de larga duración y que pueda frecuentarse. Son diseños de contenidos y recorridos de una enorme calidad, pero  en cuya organización y presentación pesa decisivamente lo pedagógico. La memoria tras la visita, el buen recuerdo, el regusto dulce de las imágenes vividas ayuda a que la experiencia como usuario sea tremendamente gratificante.

Experiencia del usuario, una expresión que busca destilar el viaje que una persona realiza desde que se acerca por cualquier medio a un acto cultural, hasta el después, en ocasiones el bastante después, cuando lo finaliza. En ese viaje cuenta la organización de la web tanto como la de las colecciones; es tan relevante la comodidad de las sillas donde descansas como la calidad de los menús de los comedores; es tan importante el silencio en algunos momentos del disfrute, como la libertad para comentar en voz alta las emociones o fotografiar/te. En ese viaje debe tener su atención correspondiente y diferenciada cada visitante, dando y recibiendo cada uno lo suyo, en ocasiones para agradecer la primera visita y animar a la repetición; en otras para mostrar públicamente a los más asiduos y leales el agradecimiento y los beneficios que acompañan la fidelidad. En todos los museos existían referencias constantes a quiénes habían donado obra, o contribuido con fondos, o sufragado ampliaciones, o… En los tres grandes museos aludidos había zonas reservadas para que los usuarios de mayor lealtad pudieran parar su máquina y disfrutar de un descanso en un ambiente especial. Recordaba mi visita hace un año al Louvre y el tormento y las colas para pagar y el gentío imposible para ver La Gioconda, que me ahuyentó, y la comparación no se soportaba.

Es cierto que el marketing general en Estados Unidos lleva una enorme ventaja en el tratamiento del usuario, y que son muchos los sectores comerciales en los que se percibe su desarrollo, su preocupación por encontrar nuevos territorios de satisfacción del cliente. Pero las organizaciones culturales han aprendido radicalmente y desarrollado estrategias propias de relación con su público. La consideración del cliente como artífice de la sostenibilidad de las organizaciones culturales, ayuda sin duda a ello. Pero, más allá de juicios sobre el valor económico de la cultura y el arte, lo más relevante es que los visitantes, los usuarios de cultura y arte, son tratados con enorme respeto y los gestores ansían, como parte de su misión, satisfacer sus expectativas culturales y de disfrute: su experiencia.

Las gentes que van a museos, acuden a cines, disfrutan del teatro o de la música en vivo…, buscan en la emoción del espectáculo en vivo o en el arte, una experiencia diferenciadora, única en parte, y siempre memorable y estamos obligados a hacer de su viaje de nuestra mano, el mejor de los tránsitos. Y en cualquier caso, un recorrido al que deberemos haber dedicado mucha preparación, mucho esfuerzo y pasión. Un recorrido que hace que ellos, el arte y nosotros podamos fusionarnos en cada encuentro.

 

(Si quieres recibir un aviso en tu email con cada nuevo post, puedes ir a “Suscríbete”, en la columna de la derecha, e introducir tu dirección. También puedes seguirnos en Facebook, dando a “me gusta” en nuestra página)

3 Comments

Filed under Gestión cultural, Marketing Cultural, Públicos

Leyes imprescindibles para 2013 (no previstas)

 

Imagen

El nuevo año, 2013, debería traer nuevas leyes imprescindibles para airear la democracia y la cultura. Aquí van unas propuestas.

Ley de Servicios Públicos: que sancione en la práctica el compromiso total del Estado y las instituciones con los servicios públicos. Una ley que, atendiendo a la necesaria eficiencia en los servicios públicos -cultura, sanidad, educación…-, reconozca y arbitre la gestión privada de algunos de sus ámbitos, pero excluya de ella a las empresas con ánimo de lucro. O, en su defecto, una ley que imponga severísimos controles que disuadan a cuantos empresarios quieran hacer negocio desmedido con la salud, la educación o la cultura.

Ley de Transparencia en la Gestión: que establezca obligaciones indeclinables en la gestión pública de presentar cuentas claras, procesos de selección y contratación transparentes, impida amiguismos, corruptelas, y establezca duras responsabilidades concretas si esas obligaciones no se cumplen.

Ley de la Cultura: que establezca la importancia estratégica de la Cultura y las artes para este país y para el devenir de su sociedad, su valor esencial como materia articuladora de identidad e impulso económico, y que establezca medidas específicas para su desarrollo, y el de su tejido organizativo (museos, compañías, empresas, orquestas, teatros…) cada vez más autónomo de los poderes políticos y más vinculado y controlado por los ciudadanos.

Ley de Responsabilidades Políticas, que estipule las obligaciones y las responsabilidades de los políticos más allá de su cargo, para disuadir a cuantos consideran que la actividad política es un coto de negocio y de poder del que no han de responder ante los ciudadanos aunque dejen las finanzas públicas en bancarrota o las empleen a su servicio y al de los suyos. Una ley que impida que la mala gestión quede impune. Una parte de esta ley debería fijar incompatibilidades tan duras que hicieran muy poco deseable a los arribistas hacer política. En algún punto de la redacción de esta ley debería acogerse como modélica e inspiradora la frase del Rey: ¡Lo siento. Me he equivocado. No volverá a ocurrir!

Ley de Responsabilidades Empresariales que impida que banqueros ladrones y empresarios de la construcción sinvergüenzas, mantengan sus  beneficios –en forma de yates, dinero, propiedades o puestos directivos- cuando han sido responsables ciertos del desempleo y la miseria de millones de personas, y el empobrecimiento de un país.

Y una última ley, esta simplemente desiderativa: Ley de Solidaridad y Compasión frente al sálvese quien pueda, que promueva el valor de los ciudadanos que apoyan a otros, que exalte a cuantos se compadecen de quienes sufren y hacen algo concreto en su favor. Una ley que publicite como un mal obtener beneficios del perjuicio a terceros. Una ley que convierta ante los otros en buenos a los buenos y difunda como perversa la imagen de los malos. Una ley que entiendan los niños.

 

(Si quieres recibir un aviso en el mail con cada nuevo post, puedes hacerlo escribiendo tu mail en donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha. También puedes seguirnos dándole al “me gusta” en nuestra página de facebook)

3 Comments

Filed under Uncategorized

Alicia, Luz de gas y El Mago de Oz

Jopé qué ganas tengo de que la realidad que me asalte cada mañana sea guapa y campanillera, lejos de  Luz de gas, cerca de El Mago de Oz. Pero no, se imponen tan a menudo oscuridades y desasosiegos, que tengo el alma controvertida en estos tiempos de cinturones pequeños y cada vez más apretados. Y el desasosiego más profundo se produce cuando las noticias grises vienen de lo inesperado, del lugar imprevisto. ¿Imprevisto? Sí, al menos yo no esperaba que Alicia Moreno alargara los contratos artísticos de Mario Gas y de otros responsables culturales de Madrid, unos días antes de que un nuevo Consejero de Cultura la sustituyera en el cargo.

Alicia, ¿por qué renovaste el contrato de Mario, Delia, Mora y demás a escasísimos días de que te fueses del Ayuntamiento de Madrid?  ¿Por qué, si habían sido designados uniendo su futuro a quien les designó, quien les designó firma para que le sobrevivan? ¿Por qué una vez más el poder discrecional, en vez del contrato programa? ¿Por qué resulta tan parecido ese funcionamiento al del anterior consistorio y al viejo estilo del teatro Español? ¿Por qué seguimos sin saber de contratos, de números, de presupuestos en el más puro y viejo ocultismo? ¿Por qué cuando conocemos algunos –los salarios y los cobros añadidos por direcciones artísticas- el alma sensible se irrita en estos tiempos? ¿Por qué la Cultura, que debe dar luz, esconde su gestión pública en la bruma del poder? ¿Por qué lo simplemente razonable es tan escaso y difícil de encontrar?

Mario, dices en la portada de El Cultural que “Los ciclos políticos no deben coincidir con los artísticos”, cuán de acuerdo estamos. Pero, ¿por qué no hacerlo por vía democrática y en abierta y leal competencia con otros que podrían aspirar a la responsabilidad, en vez de ampararse en el poder discrecional de quien se va en unos días? ¿Es tan peligroso para la democracia que en Cultura los responsables no sean designados sino elegidos mediante concurso? La percepción inevitable, una vez más, es que Súper Glue está perdiendo una gran oportunidad al no patrocinar los cargos. Un exitazo.

La sombra de la amistad como argumento feo debe ser desterrada de la acción política, de la acción cultural, y sustituida por la aristocracia de los mejores, pero los mejores no designados, sino elegidos por sistemas democráticos y rindiendo cuentas ante la sociedad a la que se deben. Y si no, no haber venido.

Notas:

1. La admiración artística nada tiene que ver con la crítica a la gestión. He comprado entradas para este domingo ver Follies en el Español, me han hablado maravillas. Veremos. La experiencia me cuenta que la buena gestión y el buen arte no se suelen aparear bien.

2. He pasado el post a tres amigos antes de publicarlo. Me han insinuado la posibilidad de tener problemas por decir estas cosas. La sospecha de que, en democracia, opinar pueda ser en sí un problema, ha bastado para disipar cualquier duda. Adelante con la libertad, tesoro divino.

(si quieres recibir un aviso en el mail con cada nuevo post, puedes hacerlo escribiendo tu mail en donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha. También puedes seguirnos dándole al “me gusta” en nuestra página de facebook)

4 Comments

Filed under Cultura, Gestión cultural, Opinión, Políticas culturales, Reflexión

¿Abaratar o invertir en fracaso? A propósito de las “privatizaciones"

La situación lo acelera todo: Mariano Rajoy actúa ya de presidente de gobierno sin siquiera haberse reunido las Cortes generales. Ver para creer. La parte buena es que como la situación lo exige, da gusto verle trabajar aunque les cuente a otros y fuera lo que no nos contó a nosotros en casa.

Pero a lo nuestro, a la cultura. Releo el programa electoral del Partido Popular y dado que todo él rezuma el aroma de la ausencia de compromiso y de la inconcreción, encuentro muchos aspectos en los que exigir medidas y aclaraciones urgentes. Hoy me quedo con la necesidad imperiosa de llenar de carne el décimo punto, que reza así: “Diseñaremos, en colaboración con la iniciativa privada, políticas realistas y efectivas que garanticen la sostenibilidad de los numerosos equipamientos culturales distribuidos por toda la geografía nacional.” Si no entiendo mal, quiere decir que procederán a privatizar la gestión de teatros, auditorios y centros culturales. Soy de quienes piensa que la sociedad civil –asociaciones, ciudadanos, empresas…- ha de entrar en la gestión de lo público para democratizarla y abrirla a la sociedad, pero con la misma vehemencia defiendo que su entrada no debe estar al servicio exclusivo de abaratar costes, sino de mejorar la gestión y hacerla más satisfactoria para los públicos. Y sobre que ese sea el objetivo del PP –o del PSOE, cuidado- ya tengo muchas más dudas. Desfuncionarizar y reducir presupuestos puede aligerar el déficit de las instituciones, pero si a cambio se empobrecen los servicios y la calidad habremos hecho un flaquísimo servicio a la tarea constitucional de promover la cultura, que no es otra cosa que promover mejores ciudadanos. Abaratar, simplemente, es una de las mejores maneras de invertir en fracaso.

Por eso es el momento de recordar el tratamiento que la Constitución da a la cultura, y de pedir al PP que perfile y llene de contenidos su impreciso programa, y que para hacerlo escuche cuanto desde el sector podemos decirle. Sería una muestra de buena voluntad.

Ah, y transparencia, por favor.

(si quieres recibir un aviso en el mail con cada nuevo post, puedes hacerlo escribiendo tu mail en donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha. También puedes seguirnos dándole al “me gusta” en nuestra página de  facebook)

4 Comments

Filed under Cultura, Gestión cultural, Opinión, polémica, Políticas culturales

Entrar al Museo del Prado: el precio de la cultura

El Museo del Prado ha subido recientemente el precio de sus entradas generales de ocho  a diez euros. Las entradas pasan a servir para todas las exposiciones, temporales y permanentes. Esta medida no altera la política de precios especiales reducidos y de ofertas que por algo más de dinero dan valores añadidos, por ejemplo llevarse a casa La guía del Prado.

Esta decisión está tomada para facilitar las vistas de los públicos que hasta ahora estaban obligados a elegir con antelación un tipo de entrada según los fondos que quisieran visitar. Expresa la estrategia del Prado de estar atento a sus usuarios, de escucharles y facilitar sus visitas, para lo que ha ido modernizando su modelo de gestión, comunicación y relación con los públicos. Expresa, también, la tendencia a acercar algo el precio a la realidad de los costes del servicio ofrecido.

Por eso la medida plantea, de paso, una reflexión sobre el precio de la cultura. No son pocas las personas que en España consideran que la cultura y el arte debe ser gratuito, confundiendo libertad de acceso con gratuidad. Como ya sabemos, y más en los presentes momentos de crisis, todo cuesta y todo ha de ser pagado, venga de los presupuestos de instituciones públicas, de mecenas o patrocinadores, o del bolsillo de los ciudadanos interesados. El precio de las entradas muestra, en parte, el valor atribuido a la cultura. Por la institución correspondiente, y por los públicos. Y hasta ahora, las políticas  de precios cercanas al cero no han contribuido a prestigiar la cultura ni a hacer más público.  Son la educación, una adecuada política de promoción y un modelo de atención a las audiencias que las sitúe en el centro de la actividad de las organizaciones culturales las medidas que darán verdadero valor a la cultura. Aunque el acceso sea algo más caro.

(no olvidéis suscribiros al blog, es muy fácil, sólo tenéis que escribir vuestro mail donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha, y recibiréis un aviso con cada nuevo post)

4 Comments

Filed under Audiencias, Cultura, General, Marketing Cultural, Políticas culturales

Parque cultural: vengan, conozcan y gocen… 2

El mundo vive momentos trascendentales, probablemente sin que quienes toman las decisiones  pero tampoco quienes las sufren, tengan plena consciencia de lo que parece que va a alumbrar este mal parto. Un mundo distinto, en el que se van a maltratar e incluso perder algunos de los derechos y conquistas duramente logradas en el siglo XX. Con toda probabilidad esas pérdidas se recuperarán…, con mucho trabajo, con mucho sudor, con algunas lágrimas. Y espero de corazón que sin sangre.

Por eso no es el momento de hacer de Don Tancredo, ese lance taurino consistente en esperar al toro sin moverse… a ver si pasa de largo. Es el momento de pensar el futuro, de recolocarse ante él: las personas, las organizaciones, los ayuntamientos, los estados… En todas las áreas. Por supuesto también en cultura.

Nada será como antes, tal vez ni siquiera peor. Será distinto, y la duda es si estamos preparados o si estamos preparándonos para ese nuevo panorama. A nivel macro,  como decía en el post anterior, los cambios también son oportunidades, y una de ellas afecta al papel de España en el mundo, y en concreto al aprovechamiento estratégico de sus fortalezas, la principal de las cuales tiene que ver con la  lengua y con la cultura, entendida esta vez esta última ampliamente: gastronomía, bienes de interés ecológico, arquitectura, museos, teatro,  sol, playa y monte… Estamos entre los cuatro o cinco primeros países del mundo en casi todo ello, y seguramente los ciudadanos ni saben de ese liderazgo. Y mientras despreciábamos esas fortalezas estratégicas, mientras considerábamos el español tan solo una lengua para andar por casa, la economía, el crecimiento, han estado asentándose en vender el suelo a precio de pelotazo, y construyendo -y vendiendo unos a otros- casas mal hechas, sin crear valor añadido alguno. De aquellos polvos, este lodo.

Definir España como marca turística y cultural a nivel mundial  no es únicamente una cuestión de marketing, aun siendo ello primordial. Es cuestión de que el conjunto del tejido productivo, y especialmente aquel que tiene que ver con los valores estratégicos de los que hablo, se ponga las pilas, adelgace si tiene que adelgazar, y engorde si tiene que engordar. Pero sobre todo que mejore su capacidad de crear, de mejorar su relación con los públicos, de innovar, de producir valor competitivo en un mundo que en esencia reclama calidad y diferencia.

Por eso lo de pensar España como un gigantesco parque temático cultural para el mundo. Un parque que si está bien diseñado, pensado para dar placer, conocimiento, experiencias y cultura a sus visitantes, a mí mismo me gustaría visitar.

Mi buen amigo y compañero de andanzas, Pedro Antonio García, durante tantos años uno de los hombres fuertes de Coca-Cola, y ahora embarcado en su propio viaje a Ítaca, escribe en su blog sobre este asunto con su habitual perspicacia y capacidad proyectiva, y aplicando a la tarea  todo su acumulado saber. Mucho. No os lo perdáis.

(no olvidéis suscribiros al blog, es muy fácil, sólo tenéis que escribir vuestro mail donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha, y recibiréis un aviso con cada nuevo post)

3 Comments

Filed under Cultura, Innovación, Inspiración, Políticas culturales, Reflexión

¿SGAE?, y 3. ¿Libre acceso a la cultura o gratuidad cultural?

Y acabo, por el momento, con esta breve serie sobre el tema. A menudo he tenido la percepción de que la gente con la que en ese momento estaba charlando sobre los derechos de autor pensaba que la obligación legal de pagarlos era, en realidad, un obstáculo para el libre acceso a la cultura y el arte. Hay que decirlo todo: eso ocurría con gente que no pertenecía al mundo de la creación, porque los escritores, pintores, fotógrafos, realizadores audiovisuales, autores teatrales… tienen clarísimo que han realizado un trabajo y que necesitan cobrar por él.

En realidad el discurso sobre el libre acceso a la cultura expresa el mensaje de que la cultura debe ser gratuita. No sé por qué la cultura y no la vivienda, o el pan, todavía más necesarios. Tal vez sea un resabio de los tiempos en que todos soñamos una sociedad que resolvería las grandes necesidades humanas, incluida la cultura. La historia, es decir, el recorrido que las sociedades han ido haciendo en su devenir, ha puesto precio a casi todo, porque la fórmula triunfante hoy –espero que no para siempre- es el capitalismo. Y éste asigna un valor económico a cada tarea, a cada producto, a cada función socialmente necesaria.

Creo que el acceso a la cultura debe ser libre sin que por ello sea gratuita urbi et orbi. Defiendo provocadoramente que la cultura y el arte no son un derecho tal y como entendemos en el occidente capitalista otros derechos –unos incumplidos, otros de difícil cumplimiento: al trabajo, a la educación, a los servicios de salud…-. Defiendo provocadoramente, por el contrario, que la cultura es una meta que los ciudadanos alcanzan con esfuerzo y trabajo y que puede o no formar parte de sus aspiraciones. Aspirar a la cultura, amar el arte puede que haga mejores a las personas, pero es una opción individual tan respetable como la de quienes optan por no cultivarse el alma con arte nunca.

En consecuencia defiendo que quienes crean cultura tienen –estos sí- derecho a vivir de ella, sí así lo demanda la sociedad, si esta paga por sus creaciones. Y que quienes defraudan ese derecho, no pagando el precio fijado, están sustrayendo a ese creador el fruto de su trabajo. Y probablemente, al resto, a la sociedad en su conjunto, nos está hurtando un creador, que deberá dejarlo para vivir de otra cosa. Probablemente una que no se pueda bajar de internet. Ni más, ni menos.

(no olvidéis suscribiros al blog, es muy fácil, sólo tenéis que escribir vuestro mail donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha, y recibiréis un aviso con cada nuevo post)

2 Comments

Filed under Gestión cultural, polémica, Políticas culturales

Buscando compañeros de aventuras

Los casi míticos estudios Cinecittà, de Roma, testigos de cientos de películas esenciales del cine del siglo XX, se han abierto por primera vez al público para ofrecer a los espectadores un recorrido por los escenarios donde se rodaron Quo Vadis, Cleopatta, Ben Hur, Gangs of New York, El nombre de la rosa, La dolce vita, El Padrino III, La pantera Rosa…

El programa “Abierto por obras”, puesto en pie en la Catedral de Vitoria-Gasteiz, ofrece desde hace tiempo a los ciudadanos que lo deseen la oportunidad de una visita guiada en la que se sumergirán en el trabajo arqueológico y de restauración de esta joya medieval, calificado como el mejor proyecto de recuperación de un edificio histórico que se acomete actualmente en Europa. Una iniciativa, esta de abrir los interiores a la mirada pública, que ha recibido el Premio Especial Europa Nostra, además de un notabilísimo éxito de público.

El Ministerio de Cultura acaba de impulsar un programa similar en torno a otros procesos de restauración de importantes edificios históricos, murallas, catedrales o monasterios,  y de otros bienes de interés cultural, desde el Palacio de los Duques de Medinaceli en Cogolludo, Guadalajara, a la bahía de Bolonia en Cádiz.

Tres ejemplos en los que los ciudadanos se ponen el casco y pasan hasta la cocina; tres ejemplos de innovación, originalidad, y búsqueda de nuevos caminos para relacionarse con los públicos, los de hoy y los que pueden serlo.

Todas las artes pueden ser escenario de prácticas similares que busquen el guiño, la implicación, el conocimiento más profundo  de los aficionados y con ello, su fidelización, su conversión en compañeros de viaje. Muchos espectadores aprecian esa posibilidad de conocer lo que admiran –o de aprender a amarlo- desde una perspectiva inusual en la que ellos, además, adquieren protagonismo. En los teatros, por ejemplo, conocer la “parte de atrás”, debatir con los actores o asistir a ensayos.

Pensar en los públicos, en los destinatarios de la acción cultural, no como comensales de un menú reiterado y previsible, sino como compañeros con los que fijamos nuevos destinos de viaje, nuevas aventuras. Compañeros de juegos.

3 Comments

Filed under Audiencias, Gestión cultural, Políticas culturales

¿Qué hace esto aquí?

La Fundación Lázaro Galdiano es una maravillosa sorpresa para quien no conozca su museo, que recoge la colección personal de su fundador, y un remanso de placer, arte y belleza para quienes frecuentan sus salas y sus jardines. Estos días, y en colaboración con la Fundación María José Jové de A Coruña, alberga una exposición temporal titulada ¿Qué hace esto aquí? La idea que subyace es la de confrontar los tiempos, las épocas y los estilos artísticos a la búsqueda de que la inquietud y el cierto desasosiego generado iluminen las obras desde una nueva perspectiva, y aporten novedad y creciente interés en los visitantes. Un baile estético que empareja clásicos con contemporáneos a la búsqueda de que dialoguen entre sí, a la búsqueda de que se enriquezca el viaje del conocimiento del espectador.

La innovación en el arte y en las organizaciones artísticas es una tarea continua que responde, además, a la propia esencia creativa de su labor. Podemos innovar en el ámbito de los públicos, atendiendo al incremento, diversificación y relación con la audiencia; podemos innovar en lo que atañe a la gestión “empresarial”, buscando y creando nuevos modelos de negocio y mejores esquemas organizativos; podemos innovar también en la aportación y creación de valor en la cadena. Y podemos buscar la innovación en las fronteras del arte y en cómo éste se presenta, se ofrece a los ciudadanos.

Que los museos y las organizaciones que los sustentan vivan el presente y en alerta de futuro, oteando siempre el horizonte buscando las mejores maneras de poner el arte al servicio de sus destinatarios. La otra alternativa, el adocenamiento, la rutina, la funcionarización del arte, no debe tener hueco.

Por eso el trabajo de la Fundación Lázaro Galdiano, dirigida por Elena Hernando, es digno de conocerse y disfrutarse. Por eso es un placer ver en la misma exposición a Maruja Mallo, Equipo Crónica, Miquel Barceló o Joan Miró compartiendo mesa y mantel con obras españolas y europeas de los siglos XV a XVIII. Para no perdérselo.

2 Comments

Filed under Gestión cultural, Innovación

De museos y gestión, one more time

Hace unos días se inició el embargo de la Casa-Museo de José Padilla, en Madrid. Los familiares que gestionaban las propiedades y legado del maestro Padilla, autor ente otras muchas canciones famosas de Valencia, El relicario, o La violetera, habían solicitado en 1992 un préstamo de apenas 225.000, 00 € para hacer frente a la gestión; un préstamo que en sólo quince años se transformó en más de un millón de euros de deuda, una cantidad impagable para la familia. Ahora el legado de Padilla será dividido y subastado.

Varios problemas se unen en esta situación que podemos ver reflejada en otros museos que como el Chillida Leku, se han visto obligados a cerrar sus puertas por problemas de sostenibilidad y de mala gestión. Por un lado, la dificultad para afrontar la administración profesional de bienes culturales con el bagaje exclusivo del amor familiar por la obra, por muy relevante que esta sea. Por otro, el conflicto entre el interés público y la gestión privada, que en casos como los comentados impiden una resolución adecuada y en tiempo.

Si los bienes a defender de la subasta –o del cierre al público, como en el caso del Chillida Leku– son relevantes para el patrimonio cultural de un país, deberían ser las instituciones públicas las que garanticen que ese patrimonio está disponible para su disfrute por los ciudadanos, al tiempo que se respetan los derechos del autor y de sus herederos. Pero lo que no se puede aceptar es que las familias reclamen apoyo económico público para defender sus propiedades privadas, al tiempo que impiden la gestión pública de los bienes que quieren defender.

Un terreno resbaladizo en el que hay buscar estabilidad y satisfacción de demasiadas partes, pero inevitable de transitar si de lo que se trata es de defender el patrimonio cultural.

 

PD: Chaplin incluyó la melodía de La violetera en su película “Luces de la ciudad”, pero no incluyó el nombre de su autor. Aquí está disponible la versión de Raquel Meller en You tube.

(no os olvidéis de suscribiros al blog, es muy fácil, sólo tenéis que escribir vuestro mail donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha, y recibiréis un aviso con cada nuevo post)

1 Comment

Filed under Gestión cultural, polémica