Tag Archives: política

No nos lo merecemos. NO, con mi silencio. No, amb el meu silenci

Ante la situación de enfrentamiento entre el Gobierno de Cataluña y el de España…

elmuro-mafalda

Se avecina imparable un choque de trenes comandados por maquinistas sordos a la lógica, y aliados con el rencor y las cuentas pendientes, unos, y con la inflexibilidad, los otros.

¿Qué hacer, antes de que el choque se produzca y con él heridas muy difíciles de sanar? Por lo menos que se oiga a quienes no se oye: NO CON MI SILENCIO. Levantamos la voz para decir lo que necesitamos:

Necesitamos gobernantes, en la Generalitat de Cataluña y en el Gobierno central, que se sienten a hablar, que se escuchen, que razonen, que piensen en el bien común de los ciudadanos.

Necesitamos gobernantes que entiendan que la ley sin sensibilidad ante las minorías se convierte en corsé rígido e incómodo para ellas.

Necesitamos gobernantes que entiendan que la reclamación de derechos democráticos incumpliendo las leyes, entre ellas el Estatut y la Constitución, pierde cualquier legitimidad.

Necesitamos dirigentes que no basen sus acciones en el rencor hacia el otro y en la negatividad o la inflexibilidad: los queremos que busquen los puntos de acuerdo y de afecto, lo que nos une considerado como motor, no lo que nos separa entendido como brecha insalvable.

Necesitamos gobernantes que busquen mayorías más allá de las gentes que piensan como ellos. Que entiendan la diversidad como valor unitario: humildes y al mismo tiempo orgullosos de defender a TODOS los ciudadanos, no solamente a los alineados con sus propias ideas.

Necesitamos líderes que construyan; rechazamos a los que prefieren o salirse con la suya o que no quede piedra sobre piedra.

Necesitamos líderes que promuevan en la ciudadanía, el orgullo de pertenecer a una misma colectividad: la de gentes que tienen pasado común, en una Europa unida en un mundo global y con un futuro que hacer juntos.

Necesitamos gobernantes que hagan entender a todos los gobernados el valor inmenso de la cultura diversa: los españoles de fuera de Cataluña han de enorgullecerse de la existencia de esa nación, de su lengua, de sus enormes valores y tradiciones. Los catalanes han de entender que frente a lugares comunes interesados, España y lo español no les roba ni les desprecia, sino que les quiere.

Estamos a tiempo: que se sienten a dialogar, a conocerse, a buscar soluciones; pero que se sienten. Para que las heridas de hoy no se hagan más difíciles aún de sanar, el choque no debe producirse. La retirada de la convocatoria del Referéndum debe abrir la puerta a un periodo inmediato de conversaciones que permitan reformar la Carta Magna para que los catalanes que hoy no se sienten reflejados en ella, encuentren nuevas razones para sentir que les acoge.

¡Visca Catalunya, visca España!

 

(si quieres recibir un aviso en el mail con cada nuevo post, puedes hacerlo escribiendo tu mail en donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha. También puedes seguirnos en twitter@elmuroenred o dándole al “me gusta” en nuestra página de  facebook )

Leave a Comment

Filed under El Blog Cultural de Robert Muro, Opinión

Teatro e investidura: vivan los espectadores

_CONSTITUCINDELASC19206613_c66db132

Una de las acusaciones que los líderes políticos de los cuatro grandes partidos españoles lanzaron al resto en el Debate de Investidura fue la de “hacer teatro”. Ellos emplean ese concepto como impostura, mentira, falsedad; alguno como comedia de enredo, farsa, show, espectáculo o vodevil, qué sinonimia, cielos. Quienes conocemos el teatro sabemos que en una sala oscura los actores son verdad en estado puro, la mayor parte de las veces mucha más que en un atril parlamentario. Sabemos que actuar no es fingir, sino que es poner uno de tus “yoes” en acción. Y no hay mentira en los actores porque la falta de verdad escénica hace increíble su trabajo y los espectadores desertarían de los teatros en masa.

Ellos sin embargo, muchísimos de los políticos profesionales, que desconocen esto por pura incultura, lo entienden al revés. No se dan cuenta de que quienes les escuchamos desertamos de ellos precisamente porque vemos las costuras, la falsedad y el interés por que no se note demasiado la diferencia entre lo que dicen que van a hacer y lo que efectivamente hacen luego. Bueno, no se dan cuenta, o tal vez no les importa que nos vayamos.

Sin embargo, la primera jornada de debate parlamentario sobre la investidura del candidato Pedro Sánchez, provocó en mí otras reflexiones que tenían el teatro como fondo. Sí, porque cada uno de los candidatos, su discurso, sus formas, su tono, se encuadraban a mis ojos en diversos segmentos del teatro español de hoy. Se lo cuento, a ver qué les parece.

A Mariano Rajoy lo ubicaría indiscutiblemente en el teatro decimonónico, con su lenguaje antiguo, su aire antiguo, sus antiguos ademanes, su antigua y aristocrática displicencia sobre los demás. Aliñada faena la suya, sí, pero imposible que formas y mensajes, su oferta “teatral” en definitiva, encandilara más allá de los propios aficionados. Y ni siquiera a todos los propios. ¡Por dios, Mariano, ¿rigodón?!

A Manuel Iglesias -le ahorro el descredito que debe sentir sobre su nombre por el desprecio con que trató al partido que su homónimo fundó-, lo encuadro sin duda en el teatro alternativo, experimental, en el Off: su juvenil altanería intelectual, su yo sé más que nadie y sé más que tú, su aferramiento a un aire juvenil impostado, su adolescente desprecio por todo lo que no sea como él, su fe ciega en que su universitaria receta debe ser impuesta a todos los demás como si fuera la única valida, la sola que merece respirar.

A Pedro Sánchez lo relaciono de inmediato con los defectos del llamado “teatro público”, ese que se hace con fondos de todos a veces dilapidándolos, aseado y frío, correcto y formal, pedagógico y no pocas veces aburrido por previsible, autoconsciente de su responsabilidad cultural, pero sin alma, con muy poca capacidad de entusiasmar.

A Albert Rivera lo encuadro en el teatro comercial de calidad, claramente orientado a gustar a mayorías, camaleónicamente capaz de cambiar de aspecto con el expreso fin de seducir a tirias y a troyanos, atento a las formas externas pero tan a menudo olvidado de contenidos valiosos y profundos, con un lejano aire de vendedor elegante en el lejano Oeste.

Tras el debate saqué la conclusión de que todos tenían algo importante en común, algo malo en común: los cuatro creían que su tipo de teatro era el mejor y debía gustarnos a todos, debía imponérsenos a todos. Como si no les gustara nada que los distintos públicos se mezclaran. Y más allá, que los espectadores debíamos odiar los otros tipos de teatro por su maldad intrínseca, y que en su oferta teatral, sobre todo, no habría sitio para los otros tipos de teatro, para los demás. ¡Vaya mierda, con perdón!

Ciertamente hubo otras intervenciones asimilables a otros tipos de teatro, minoritarios e incluso muy minoritarios, pero que desgraciadamente se mostraban orgullosamente contagiados por los defectos de los grandes otros: onanistas preocupados por sus cosas, por hablar de su libro, e incapaces de asomarse a los gustos y necesidades de todos. Tal vez les influyó en algo el miedo escénico o el ambiente.

Si Patxi López me hubiera dado un minuto, les hubiera dicho a todos que no hay solución si no participamos todos en ella; que no hay teatro sin todo el teatro. No hay libertad de opción si no están todas las opciones de alguna manera presentes. Que todos los espectadores, los que aman el off, los que gustan del comercial, los seguidores de los centros dramáticos nacionales o regionales, y los que se pirran por el teatro demodé, tenemos el mismo derecho a que nuestros gustos y deseos se tengan en cuenta en la proporción en la que asistimos. En nuestros votos.

Menos mal que nadie tiene los suficientes. No quiero pensar en lo que pasaría a los amantes del teatro, de todo el teatro, ya me entienden, si de nuevo uno de esos tipos pudiera decidir por todos.

(si quieres recibir un aviso en el mail con cada nuevo post, puedes hacerlo escribiendo tu mail en donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha. También puedes seguirnos en twitter @elmuroenred o dándole al “me gusta” en nuestra página de  facebook )

Leave a Comment

Filed under Cultura, El Blog Cultural de Robert Muro, Opinión, Reflexión

Gánsteres guisados: una receta de Karlos Arguiñano

cocinando-gánsteres

La semana pasada Carlos Arguiñano dio una receta de dignidad en su programa de cocina. En realidad, si atendemos la grabación, uno deduce entre líneas que a quien habría que cocinar es a banqueros desaprensivos, para una vez troceados y guisados, servirlos a los tiburones.

Ya, ya sé que este blog decía en su inauguración hace un par de años que su objetivo era aportar reflexión a la cultura, pero ¿quién puede hoy hablar de cultura sin mentar los antepasados de cuantos ladrones de oficio han empujado a la economía española a pedir limosna a las puertas de la catedrales europeas? Como decía el cocinero vasco, quitar dinero de educación y sanidad –y de cultura- para entregarlo para la salvación de los banqueros que nos han llevado a esta situación es un insulto. No hay que salvar los bancos, ¿por qué? Hay que salvar a los ahorradores, a los trabajadores, a los empresarios que defienden sin especular sus empresas… Pero a quienes han inflado el valor del suelo para especular, a quienes han inflado el valor de las viviendas para hipotecarlas al alza y obtener beneficios sin medida, a quienes como Tíos Gilitos sin gracia ven el mundo a través del dólar, a esos ni agua.

Cada mañana despierto con nuevos lanzazos radiofónicos que parecen perseguir la rendición psicológica incondicional de la población. Cada mañana respiro hondo antes de poner el pie en la calle y defender elmuro y Asimétrica, los dos proyectos empresariales en los que estoy volcado, los dos proyectos culturales de los que hoy vivimos ocho personas y que dan trabajo a otras cuantas. No se me ocurre nada mejor que hacer que hacer mejor cada día mi trabajo sin dejar que los agoreros y los gánsteres –gracias, Arguiñano- nos dominen con su ley seca.

Mañana volveremos a hablar de cultura. Perdonen.

(si quieres recibir un aviso en el mail con cada nuevo post, puedes hacerlo escribiendo tu mail en donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha. También puedes seguirnos dándole al “me gusta” en nuestra página de  facebook)

Leave a Comment

Filed under General, Opinión, Reflexión