Tag Archives: sector cultural

Líneas rojas en Cultura. 2. O la Cultura no es lastre.

Ya sé que defender hoy que la Cultura no debe ver reducida su posición en la política del Estado y en los presupuestos que las instituciones públicas le dedican, es poco correcto políticamente. Hoy, lo que ha conseguido la chatísima estrategia psicológica de reajuste –sin inversión- a lo Merkel es que pongamos la mano gustosamente para que nos la corten. O que consideremos la cultura como lastre a echar por la borda. Estoy viendo las sonrisas de los banqueros, especuladores y sinvergüenzas que la han provocado y a los que su penosa hazaña les va a salir “de gratis”, como dice un amigo mío de Vallecas.

Pues no, en Cultura –y en otras áreas- hay que decir que no. Que la Cultura cohesiona a la sociedad, integra las diferencias, reduce las barreras, hace patria, o estado o ciudadanía. Que no es lo mismo una sociedad que dispone de acceso a la cultura que otra a la que se le reduce o se le niega. La Cultura, además, tiene un relevante peso económico y productico, más y más creciente.

Lo he dicho en muchos post anteriores, ESPAÑA ES CULTURA. Somos percibidos por ella. Es su marca. Quiero decir que si tiene un lugar diferencial en el mundo, ese lugar tiene que ver con la cultura: la lengua, el patrimonio, la literatura, el arte… Y, extensamente, la gastronomía, el ocio, el sol y las bellas y diversas costumbres que nos unen (por cierto, toros y flamenco incluidos). Todo ello configura nuestra peculiar fortaleza en un mundo competitivo en el que es imprescindible diferenciarse  y reforzar aquello en que somos mejores. Así que, líneas rojas en cultura. ¿Cuáles? Ahí van algunas.

La primera,  la acción cultural exterior, es decir, nuestra presencia cultural en el mundo, con su buque insignia, el Instituto Cervantes. Disponer de la segunda lengua de relación del mundo es un capital de inapreciable valor que es obligatorio impulsar, en el que es imprescindible invertir más. No solamente es preciso no reducir presupuestos para todo cuanto impulse la presencia de la cultura y la lengua en el mundo; es necesario incrementar notablemente las partidas dedicadas a esa estratégica tarea.

La segunda, el patrimonio –pictórico y museístico, histórico…– que figura entre los más valiosos del mundo y que genera riqueza (dinero, puestos de trabajo, posicionamiento en el mundo…), fruto principalmente del turismo que lo aprecia y que nos visita para conocer la cultura y tradiciones –entendidas ampliamente- de nuestro país. No vale no tocarlo: hay que apoyarlo con dinero y leyes que permitan su proyección, su mejor puesta en valor.

La tercera, la creación y la exhibición de arte. El estado no debe reducir ni un milímetro el espacio –y el dinero, la dedicación, la atención- dedicado al cine, al teatro, a la música… Todas esas artes tienen su territorio autónomo comercial en el que una parte puede y debe sobrevivir de sus propios públicos y patrocinadores, pero la innovación artística, la creación más arriesgada, la danza, el circo, el teatro para niños…, requiere en estos momentos la decidida entrega de las instituciones a la tarea de salvaguardarlo. El estado como garante de la innovación en tiempos de dificultad.

La cuarta, -y termino, que si pones muchas líneas rojas algunos políticos pueden pensar que es demasiada la tarea y que es mejor pisar raya- la defensa de la extensa red de centros públicos que en la mayor parte de ciudades y pueblos garantizan el acceso social a la cultura básica, incluidas bibliotecas. La red, construida y desarrollada a lo largo de casi treinta años, debe mantenerse íntegramente al servicio plural de los ciudadanos. Y al margen de que se opte por una fórmula de gestión en la que intervenga la iniciativa privada.

Con éstas, me conformo. Pido perdón por el tamaño de este post y prometo abreviar en el futuro.

(si quieres recibir un aviso en el mail con cada nuevo post, puedes hacerlo escribiendo tu mail en donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha. También puedes seguirnos dándole al “me gusta” en nuestra página de  facebook)

Leave a Comment

Filed under Cultura, General, polémica, Políticas culturales, Reflexión

Las cosas ocurren porque alguien las hace. ¡Hagámoslas!

El día en que comenzaba el invierno, celebrábamos en nuestra sede la presentación del KIT de supervivencia elmuro para 2012. Rodeado de amigos  y amigas que no se suelen perder un encuentro entrañable en torno a un jamón ibérico, era consciente de que el mensaje central del Kit –las cosas ocurren porque alguien las hace, no porque muchos se quejen– se enfrenta a un nuevo año verdaderamente canalla. Bueno, en realidad, para canallas canallas, los especuladores, ladrillistas y financieros desaprensivos que nos han llevado a este punto de no retorno. (Ante nuestra ausencia de acción, todo hay que decirlo).

La clave para sobrevivir es, probablemente, sonreír, ya ves. Pero eso sí…. al mismo tiempo hay que mantener fuertemente apretados los dientes y empujar decididamente hacia adelante, sabiendo que cuando acabe la batalla ya no seremos iguales. En 2012, lucharemos porque hay que luchar y defender el trabajo, el talento, la empresa o la familia; pero lucharemos también porque hay la posibilidad de que con ello seamos mejores y más fuertes. El esfuerzo, el sudor y alguna arruga en el alma será el pago para competir en la carrera. Siempre ha sido así. La naturaleza y la historia están plagadas de situaciones que lo ejemplifican e ilustran.

En estos momentos también puede salir lo mejor, claro. El espíritu pionero, la innovación imaginativa, la resistencia, la solidaridad, compartir esfuerzos y éxitos, sentir el sudor ajeno como propio, sentirse parte de un río que lleva a la humanidad a lugares más dignos… son pensamientos que animan a muchas personas en los momentos difíciles.

En cultura no lo tenemos peor. Bueno, un poco. Nuestros políticos han conseguido trasladar una idea nefasta a la sociedad y la sociedad ya casi la tiene comprada: que en tiempos de crisis la cultura es un lujo prescindible. Incultos políticos y cautos ciudadanos. La cultura, el arte, la literatura, la pintura, el teatro…, alimentan el alma. Y es el alma lo que introduce esa pequeña diferencia respecto a otros seres del reino animal. Por eso es tan importante que en la confrontación que se anuncia para estos próximos años, quienes hacemos, producimos, organizamos, exhibimos cultura, lideremos las fuerzas de lo mejor, de la acción, no de la queja.

Así que en cultura, apretemos los dientes, sonriamos y tiremos adelante haciendo mejor nuestro trabajo, con más calidad, con más entusiasmo y menos exigencias. Y si es necesario, simplemente porque sí. Y, además, apoyando cuanto haya que apoyar para defender que no sean los humildes quienes paguen las culpas de algunos desaprensivos estrategas.

Por lo demás, y salvo precisamente a los canallas, deseo que al resto de los mortales nos vaya bien en este 2012, moderadamente bien, en la vida y en el trabajo.

En el próximo post tocará ya meterse con las tareas concretas que en cultura tenemos planteadas para este próximo periodo. Hasta entonces.

(si quieres recibir un aviso en el mail con cada nuevo post, puedes hacerlo escribiendo tu mail en donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha. También puedes seguirnos dándole al “me gusta” en nuestra página de  facebook)

7 Comments

Filed under Cultura, General, Inspiración, Opinión, Reflexión

Chispas de la vida para encender libros

Hay días que la Coca-Cola –sola o en kalimotxo- todavía me gusta más. Por ejemplo, cuando veo que apoyan alguna actividad cultural que en mi opinión merece la pena. El concurso de proyectos de animación a la lectura “María Moliner”, es una de esas discretas y poco conocidas actividades, y la demostración de lo mucho que pueden hacer juntas la iniciativa púbica y la privada, en este caso, con el Ministerio de Cultura. Esta misma semana, en Barcelona, lo hablaba con Assumpta Bailac Puigdellivol (no me resisto a citar completo tan bello apellido), la gerente de Biblioteques de Barcelona, pionera y persona de referencia en cuanto se refiera a dinamización de la lectura y gestión de espacios de lectura.

Todavía hoy, en el sector público subsisten dudas y suspicacias cuando se producen acuerdos entre empresas e instituciones para promover alguna acción que precisa apoyo privado para llevarse a cabo. Es porque todavía no hemos aceptado que la sociedad civil, esa que debe asumir cada día más responsabilidades sociales, deportivas, culturales…, está formada por personas, por organizaciones sin ánimo de lucro…, y por empresas. Y todas ellas tienen el derecho a contribuir, a aportar a la sociedad. Claro que las empresas piden a cambio algo, normalmente reconocimiento, esa comunicación que les permite asociar su imagen a causas justas, al ejercicio de la Responsabilidad Social Corporativa. Pero, lejos de que ello suponga algo malo o negativo, hay que considerarlo algo que la sociedad ha logrado: que las empresas adquieran conciencia de que tienen que devolver algo a la sociedad una parte de sus beneficios.

Coca-Cola, lo he dicho multitud de veces en voz alta porque conozco bien sus prácticas en España, y porque organizo para ellos los Premios Buero de Teatro Joven, es un ejemplo en el que bien podrían mirarse muchas de las empresas con altos niveles de beneficios. Gracias a este tipo de colaboración, bibliotecas que llevan una estupenda labor silenciosa de apoyo a la lectura, ven recompensados sus proyectos con libros y con dinero. Esta vez, las de Tuéjar (Valencia), Pozoblanco (Córdoba) y Oleiros (A Coruña). Los tiempos piden colaboración de todos y de absolutamente todas las energías que quieran aportar algo a la Cultura. Más cuando los responsables políticos anuncias recortes sin freno.

Nota: El próximo post tratará de la experiencia de los Círculos de Comparación establecidos por la Diputación de Barcelona desde hace años, con los que comparan y evalúan las prácticas de cada municipio y definen las mejores prácticas.

(si quieres recibir un aviso en el mail con cada nuevo post, puedes hacerlo escribiendo tu mail en donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha. También puedes seguirnos dándole al “me gusta” en nuestra página de  facebook)

1 Comment

Filed under Cultura, General, Reflexión, Uncategorized

Po favó: una ley de financiación para el arte y la cultura…, ya (A propósito del puente de los Suspiros)

¿Por qué cuesta tanto aceptar el patrocinio artístico del arte y la cultura? No hablo de aceptar el dinero, que para eso teatros, museos, editoriales u orquestas siempre están prestos. Me refiero a aceptar el patrocinio, un modelo de financiación del que las dos partes han de sacar beneficios. En realidad lo que a una parte considerable de la sociedad le cuesta aceptar es la contrapartida, es decir, el beneficio publicitario del patrocinador. Porque todo el mundo estaría encantado de que empresas y fundaciones pagaran de su bolsillo las abundantes áreas desguarnecidas en estos tiempos invernales para la financiación de la cultura… a cambio de nada. Chit, chit, chit…, eso no está nada bien.

El maravilloso puente de los Suspiros, en Venecia, acaba de terminar su restauración: 3.000.000,00 de euros pagados por varias empresas (probablemente deberían haber pagado más). Durante los tres años de obras, diversos anuncios han cubierto los andamios que ocultaban la parafernalia albañileril. La comuna de Venecia no habría podido acometer esas obras –ni otras muchas pendientes- sin las aportaciones privadas, y sin embargo amplios sectores sienten como si se ensuciara el arte al ser tocado por los dineros de empresarios. Curioso, cuando ese es el modelo existente en la historia de la humanidad hasta bien avanzado el siglo XIX, momento en que los estados asumen en Europa una parte de las responsabilidades del cuidado del arte público.

Vendrán de nuevo tiempos en que el estado asuma sus responsabilidades en nombre de todos en amplios ámbitos hoy abandonados o en trance de serlo, por la malhadada crisis. Pero entre tanto, acojamos la aportación privada al arte con alegría y agradecimiento. Y con normas, claro. Porque no todo el monte debe ser orégano. Una Ley de financiación del arte y la cultura es la primera medida que ha de acometer el nuevo gobierno popular en cultura. Y hacerlo previa consulta al sector, que es el que conoce verdaderamente las necesidades de financiación.

(si quieres recibir un aviso en el mail con cada nuevo post, puedes hacerlo escribiendo tu mail en donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha. También puedes seguirnos dándole al “me gusta” en nuestra página de  facebook)

4 Comments

Filed under Gestión cultural, Políticas culturales

Los públicos, protagonistas. Las artes, relevantes en sus vidas

La I Conferencia anual de Marketing de las Artes, celebrada en Madrid los días 10 y 11 de octubre, ha sido un rotundo éxito para el sector cultural, por la ambición de los temas abordados, por el clima humano, por la calidad de los ponentes y los debates, por el lugar de celebración, el Museo Lázaro Galdiano. Hasta el tiempo se ha conchabado para hacer de este primer encuentro de las gentes del marketing cultural una experiencia apasionante..

Los 150  asistentes han podido comprobar el estado de la cuestión expresado por las voces más avanzadas del marketing de las artes -ingleses y norteamericanos y españoles- y acercarse a tres experiencias verdaderamente relevantes de nuestro país: Heineken Jazzaldia de San Sebastián, Mercat de les Flors, de Barcelona y Matadero de Madrid.

Para ASIMETRICA, una consultora cultural nacida apenas hace un año, y liderada por esa pareja compuesta por Raúl Ramos y yo mismo, también ha sido un éxito. La respuesta de los compañeros y compañeras del sector,  la buena organización, la satisfacción transmitida… animan sin duda a continuar en esta línea y empezar a preparar la segunda Conferencia.

Pero lo más relevante de todo, sin lugar a dudas, son las conclusiones que sobrevolaron a los asistentes en la recta final del encuentro. El marketing de las artes puede encabezar la renovación en el sector de la cultura estableciendo un nuevo modelo de relación con los públicos en los que estos sean escuchados y participen como protagonistas en su relación con las artes. Una relación en la que obtengan experiencias emocionales de calidad; en la que el arte adquiera relevancia en su cotidianidad y contribuya a hacerlos a hacernos, mas y mejores ciudadanos.

Manos a la obra.

NOTA: Gracias a Elena Hernando y su equipo del Lázaro Galdiano; a Brian McMaster, Eugene Carr, Diane Ragsdale, Sarah Briggs, Alberto Fernández Torres, Roger Tonlinson, Marisa Vázquez-Shelly, Xavier Marcé, Hannah Rudman, David Brownlee, Chris Denton, Miguel Martín, Pablo Berástegui, Pepe Zapata. Gracias a la “cocina”: Javier Martín Balsa, Andoni Lopategui, Javier Saínz y Ana Ceballos y todo el magnífico equipo de voluntarios.

(si queréis estar al tanto de las nuevas entradas podéis suscribiros al blog, es muy fácil, sólo tenéis que escribir vuestro mail donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha, y recibiréis un aviso con cada nuevo post)

5 Comments

Filed under Audiencias, Cultura, Formación, Marketing Cultural

País de charanga y pandereta, I love you

Sí, a pesar de todo. Porque lo de la duquesa es hasta tierno: que una mujer de 84 se case con lo que para ella debe ser un jovenzano,  y a la salida de la ceremonia se apunte con una sevillana, con peligro para su estabilidad, tiene mérito y hasta produce envidia. Que la cosa sea noticia y revuelo, habla mal de los que la convierten en comidilla. Muchos.

Pero, a lo que iba, otros muchos, muchos más, han convertido la Encuesta de hábitos y prácticas culturales en España del pasado 2010 en una buena noticia. Con sus pequeñas sombras, claro. El diario digital hoyesarte.com, titulaba la noticia “El consumo cultural resiste la crisis”. Lean las cifras y se sorprenderán de cómo responden los españoles a situaciones de agresión psicológica como la que sufrimos. Los políticos y los medios se han puesto de acuerdo en tapiar la salida y convertir el país en una especie de ratonera que impulsa al suicidio para que toque a más a los supervivientes.

Y sin embargo nuestros compatriotas siguen leyendo, yendo al cine y sobre todo a museos, sin que la situación los haya desanimado en la práctica cultural. Así,  el conjunto dibuja un cuadro esperanzador. Las buenas noticias de la cultura. Las sombras van por el lado del bajo nivel de compra por internet, que refleja un modelo de consumo atrasado; el crecimiento de las descargas ilegales, con el consiguiente perjuicio para los autores; o la reducción de consumo en artes escénicas, que a pesar de ello conservan una estupenda vitalidad.

Un responsable político del ayuntamiento madrileño me justificaba esta semana con la “lógica” que se redujese drásticamente el presupuesto de cultura. Suprimamos lo innecesario, vino a decir. La cultura, la educación, la sanidad son piedras angulares del sistema democrático y en ellas se asienta la satisfacción de la población y su seguridad en el futuro. Las tres expresan el nivel de solidaridad y de cohesión de una sociedad, más incluso que el trabajo. Porque pueden venir las vacas todavía más flacas, pero no puede faltarnos un buen profesor de geografía o un médico para nuestros hijos, ni un libro, un cuadro o un actor que nos recuerden que somos sustancia inmaterial. La verdadera sustancia que construye el futuro.

(no olvidéis suscribiros al blog, es muy fácil, sólo tenéis que escribir vuestro mail donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha, y recibiréis un aviso con cada nuevo post)

Leave a Comment

Filed under Audiencias, Cultura, Opinión, polémica, Políticas culturales

España, ¿parque temático cultural? 1

Los presupuestos que las instituciones públicas destinan a cultura se encuentran en estos momentos en caída libre. Los políticos corren de esquina a esquina tapando huecos y cambiando de destino partidas de una caja que no puede hacer frente a tanto gasto y tanta deuda acumulada.

El Observatorio de la Cultura de Fundación Contemporánea menciona en su reciente estudio el 20% de reducción para Cultura. El Observatorio se queda claramente corto porque las caídas de las que existen noticias de cientos de ayuntamientos de toda España sitúan la reducción en cifras cercanas al 40%. Y es comprensible, dado que los políticos –como los malos actores- elaboran sus líneas de acción con un ojo en las quejas de sus votantes –sus públicos- y éstos andan mucho más preocupados por el alimento del cuerpo que del alma.

La estrechez de miras desde el primero al último de nuestros responsables políticos es tan grande que no acaban de percibir el enorme valor estratégico de la cultura para un país como el nuestro. Con la segunda lengua de relación del mundo, con una infraestructura turística –y gastronómica– líder mundial, con un capital histórico-artístico como el que tenemos (museos, conjuntos, arquitectura…), y con una creatividad potentísima que hay que convertir en tejido empresarial, España podría hacer de la cultura un epígrafe económico decisivo.

Pero ello implica una decisión estratégica, una apuesta de futuro, que empieza por no regatear financiación en estos momentos a uno de los sectores con más proyección de nuestro país. Hay algunos ámbitos económicos en los que por muchos recursos  que destinemos jamás podremos competir en el mundo; hay otros ámbitos en los que el esfuerzo y en concreto financiación para programas de I+D + i (investigación, desarrollo e innovación), podría dar a medio plazo una rentabilidad enorme. La energía renovable, el turismo y la cultura son algunos de ellos.

Al sector le toca trabajar, exigir, luchar para hacer videntes a los que, ciegos, se empecinan en mirar a los lados o hacia atrás en vez de hacerlo hacia delante. Y el éxito siempre está allí. ¿Tal vez en asumir el papel estratégico de ser uno de los mejores parques temáticos del mundo?

(no olvidéis suscribiros al blog, es muy fácil, sólo tenéis que escribir vuestro mail donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha, y recibiréis un aviso con cada nuevo post)

1 Comment

Filed under Cultura, Políticas culturales, Uncategorized

Bookcrossing, cultura y participación

Un libro de Woody Allen me esperaba defendido por una amplia y amable bolsa de plástico en uno de los bancos que frecuento en la Plaza de San Cayetano, vecino al quiosco regentado por Tomás, mi proveedor habitual de diarios. El libro esperaba que unas manos amables y unos ojos ávidos lo disfrutaran. Nada más cogerlo amorosamente me susurró que formaba parte de un plan de bookcrossing del ayuntamiento de Madrid en el que colaboraba la cervecera Mahou y 600 voluntarios que sembraron impensables lugares de Madrid con 30.000 libros.

El bookcrossing es una forma bella de encontrar pequeñas joyas para el alma en la selva a veces intrincada que hoy son las grandes ciudades. El libro, depositado en cualquier insospechado lugar, viajará de mano en mano tras ser leído, en un discurrir continuo entre amantes de las letras. Una hermosa metáfora en la que a las páginas les nacen alas y vuelan enriqueciendo a alguien en cada aterrizaje y en cada despegue. Mahou pagará tres euros por los dos primeros registros de cada libro que se acrediten en la web y la suma se destinará a un programa de inserción sociolaboral de jóvenes en riesgo de exclusión. Un ejemplo de Responsabilidad Social Corporativa, que como el de Coca-Cola, y algunas otras empresas, conviene seguir. Y emular.

Las posibilidades de poner en marcha formas de acción cultural son cada día mayores. La participación conjunta de instituciones y empresas sensibles multiplica los efectos. Aunque, tal vez debido a mi origen riojano, me inclino a celebrar con una copa de vino las cosas guapas que me ocurren, hoy beberé una mahou, por el Ayuntamiento de Madrid, por la empresa cervecera que tanto apoya el arte, por el bookcrossing y por cuantos disfruten de las letras volanderas.

Y ahora a pensar dónde deposito mi libro, bueno el de muchos. A jugar.

Ah, y el miércoles el post estará dedicado a Mercartes, la feria de artes escénicas que se celebró la semana pasada en Sevilla.

(no os olvidéis de suscribiros al blog, es muy fácil, sólo tenéis que escribir vuestro mail donde pone “Suscríbete”, en la columna de la derecha, y recibiréis un mail con cada nuevo post)

Leave a Comment

Filed under Políticas culturales

La morosidad: arma de las administraciones y castigo para la cultura

Terminaba el último post con el comentario que me había hecho Jesús Cimarro sobre el volumen de las deudas que las administraciones públicas –teatros que contratan sus espectáculos- tienen con su empresa: 800.000,00 € aproximadamente. Numerosos ayuntamientos mantienen deudas con buena parte de las empresas, compañías y productoras escénicas y musicales del país, porque el retraso en el pago y la morosidad de esas instituciones se ha multiplicado en los dos últimos años. Se dan casos en que no solamente tardan muchos meses en pagar los cachés firmados, sino que incluso retrasan la entrega de la taquilla cuando esa ha sido la fórmula de contratación. Y es que los ayuntamientos, atacados por la deuda generada las más de las veces por una mala política de gasto, ven como maná los ingresos líquidos de teatros y auditorios. Lo malo es que -según contrato- no es suyo, sino de la compañía que ha trabajado para llenar el teatro.

Se ha hablado largo y tendido de los largos plazos de pago de las administraciones públicas, que según El economista” en España alcanza de media los 135 días, frente a los 63 de media europea, pero se habla poco de los efectos perniciosos sobre las pequeñas y medianas empresas y compañías, que con un bajo nivel de capitalización, ven en riesgo su supervivencia –o ya han desaparecido- por no cobrar el trabajo realizado. La responsabilidad de las administraciones en este caso es enorme porque impone, en primer lugar, una espiral de reducción de los márgenes de las compañías al exigir rebajas en los precios, y, en segundo lugar, puede condenar a la desaparición de muchos más puestos de trabajo en un sector tan dependiente de la contratación pública.

La ley, que existe (Ley 15/2010 de 5 de julio), no logra obligar a ayuntamientos y comunidades a cumplir con los plazos comprometidos. Como tampoco existe forma de que quienes han realizado una gestión desastrosa de los fondos públicos respondan por ello. Y la economía y la cultura como parte de ella, sufre las consecuencias. Financiar a las instituciones públicas con trabajo no pagado tiene un nombre muy feo.

7 Comments

Filed under Gestión cultural

¿Quién debe dirigir los teatros y compañías nacionales?

Víctor Ullate, en El País del pasado 20 de octubre, decía: “Un gestor debe dedicarse a los números y un artista tiene que dedicarse a dirigir, por ejemplo un ballet nacional… (…) No es lógico que un gestor dirija una compañía, tiene que ser alguien que haya bailado…” Me sorprende la simplicidad de la ecuación gestor = números con que despacha la cuestión. Quienes nos dedicamos a la gestión sabemos que nuestro trabajo tiene muchos más perfiles: gestionar equipos, contrataciones, definir y aplicar la política de marketing, identificar, conocer e incrementar nuestros públicos/clientes, gestionar presupuestos y atender a la faceta de financiación pública y privada de las producciones, comunicar a través de todo tipo de soportes con los destinatarios de nuestras creaciones… en fin, una panoplia compleja y multidisciplinar de  tareas. Los creadores –coreógrafos y directores de escena en este caso- tienen como función poner en pie espectáculos de la máxima calidad artística, crear. Pero ello no garantiza que sean buenos gestores.

Probablemente sin quererlo, Ullate ha planteado el grave problema que genera el hecho de que las instituciones entreguen la dirección de las compañías y teatros nacionales a artistas sin conocimientos específicos de gestión. A mí no se me ocurriría encargar la dirección de un espectáculo a un gestor y sin embargo lo contrario, encargar la gestión a un artista, es la norma. Son las tareas, el perfil necesario para un puesto lo que define el nombre, y no al revés. La cuestión es definir las tareas de dirección del CDN o el teatro Español, y ver si el perfil profesional de Mario Gas o de Gerardo Vera son los adecuados para ser responsables de la gestión global de un teatro público.

Si me permiten simplificar, el artista piensa en arte (por cierto, en el que le gusta a él), y el gestor piensa en públicos, en sostenibilidad, en poner al conjunto de la organización de que se trate al servicio del arte y de la audiencia.

 

Nota 1: En mi artículo de noviembre de El espectáculo teatral abordo este tema con detenimiento.

Nota 2: Jesús Cimarro me cuenta las graves deudas –taquillas y cachés- que varios ayuntamientos tienen con su empresa. Un asunto del que algo hay que decir.

3 Comments

Filed under Gestión cultural, polémica